Achkur Recoger con las dos manos

Como muchas ciudades latinoamericanas, Lima es una gran metrópolis que crece desenfrenadamente, alimentada por la globalización y los flujos migratorios de las áreas rurales. Esta rápida expansión dificulta la gestión urbana. La necesidad de un techo llega mucho antes que la de agua corriente, la luz, el alcantarillado, los colegios y hospitales, argumentaban los españoles Alberto Espinosa García, Gemma Fornós Fabregat, Conrado Miralles Martinez, Rubén Ruberte Casanova y Víctor Ruiz Vinué, equipo que logró el segundo lugar con una propuesta que “sobresalió en su búsqueda por entender materiales y sistemas constructivos fuera del estándar, que permite abaratar costos y piensa en la eficiencia de recursos”, según acotó el jurado.

Uno de sus grandes logros: abrir el debate sobre retomar los sistemas constructivos que forman parte de la identidad de nuestro país y vincularlos al sistema convencional de albañilería. La propuesta tomaba en cuenta el
tramo final del eje de Las Viñas, que tiene el potencial para ser secuenciado por espacios de encuentro para el vecindario y juegos para niños, que se construirían a partir del reciclaje de los materiales de las actuales viviendas.

Una vez desarrollado el proyecto, los espacios se harían reconocibles a través de elementos singulares, como árboles propios del ecosistema limeño en una fuente pública, que alimentaría la vegetación.

Desarrollo conceptual

“En la parte superior de la vivienda, una estructura de acero corrugado sostiene una malla atrapanieblas, que conforma un espacio abierto con doble función: tamiza la incidencia de la luz solar y permite captar agua de la atmósfera en el húmedo clima limeño”, argumenta el equipo. La cimentación de la vivienda se realiza con zapatas corridas perimetrales sobre las que descansan los muros de carga de hormigón. Para reforzar la resistencia
de la estructura ante un posible sismo, los cimientos se encuentran arriostrados y se construyen sobre un lecho de gravas que ayuda a disipar las vibraciones en caso de un terremoto.

Y, sobre esta, la base de la vivienda corresponde con la primera fase de la construcción, hecha con bloques prefabricados de hormigón. Representa una base sólida y económica. La planta baja se concibe como un espacio que
alberga usos comunes y convive directamente con sus usuarios. El patio, por otro lado, fue colocado de manera longitudinal en toda la parcela. Al hacerlo de esta forma, permite abrir la casa hacia la calle, incitando a la participación en comunidad, y, asimismo, logra que todos los espacios de la vivienda vse uelquen a él.

“La chimenea de ventilación ayuda a regular térmicamente la vivienda mediante el efecto Venturo, permitiendo una ventilación cruzada con el patio en todas las estancias que de otra manera sería imposible debido a la
situación entre medianeras”, agregan.

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