Alcalde de Barranco: “Tenemos que ponernos de acuerdo con la inversión privada para generar desarrollo”

La asunción de nuevas autoridades municipales plantea desafíos para el sector construcción. La revista Construcción e Industria quiere dar a conocer los planes de los alcaldes electos en relación en el desarrollo urbano y la actividad inmobiliaria. Iniciamos esta rueda de entrevistas con José Rodríguez Cárdenas, alcalde de Barranco, quien plantea la necesidad de un trabajo conjunto con el sector privado, a partir de la nueva visión que espera poner en marcha en el emblemático distrito.

¿Cómo encontró el distrito? ¿Y cuáles son las primeras medidas que ha tomado?
El distrito lo encontramos desordenado y descapitalizado. Lo que estamos haciendo en este primer trimestre es establecer nuevamente plataformas de trabajo y una estructura que pueda dar servicios al vecino. Ese es nuestro objetivo en ese lapso.

Y ¿en cuánto al tema de desarrollo urbano, la planificación del distrito? También estamos trabajando en eso. Tenemos una zonificación que data del año 2006. Sin un plan de desarrollo simplemente se elevó la altura de los edificios, sin considerar una serie de variables como el hecho de que Barranco es un distrito pequeño, que tiene vías pequeñas, que tiene carácter de barrio. En el 2006 no se sintió el impacto porque en ese momento se construyó casi nada, pero 10 años después empiezan a aparecer construcciones que la gente no entiende de dónde salen y que son las que están generando todos los impactos que vemos ahora: vías colapsadas por obras, congestión vial, saturación de calles que al final deterioran la calidad de vida de la gente.

¿Cómo encarar estos cuellos de botellas para el desarrollo urbano? En el corto plazo, elaborando una norma que reduzca la densidad. La altura no la podemos bajar fácilmente, porque temas de zonificación no se cambian tan rápido. Pero si está en nuestra competencia regular la densidad. Queremos aliviar un poco el impacto. En el mediano plazo estamos tras la elaboración de un Plan de Desarrollo Urbano que permita construir un modelo racional de crecimiento.

En cuanto a la zona monumental del distrito ¿Qué planes tienen al respecto? La zona monumental de Barranco no es poca cosa, es más de la mitad de la superficie del distrito. Allí el problema es la falta de incentivo para promover la inversión. El valor del suelo es alto, inexplicablemente alto, ya que somos un distrito que no ha renovado ni un servicio. No se entiende, salvo que sea un tema de especulación simplemente. En un lugar donde tienes casonas que valen como terreno, un grupo de gente apuesta por recuperar esas propiedades. Pero, hay quienes esperan que en algún momento eso se caiga y recién aparece una inversión para construir. Lo que falta es un plan de manejo para poder orientar la inversión, que incluya también la agilización de trámites de licencia construcción, cuya demora retrae las intenciones de invertir.

Barranco tiene una zonificación que data del año 2006. “Sin un plan de desarrollo se elevó la altura de los edificios, sin considerar una serie de variables”, indicó el alcalde José Rodríguez.

Hablamos de la zona monumental. ¿Hay conversaciones con el Ministerio de Cultura para manejar esto? Hemos tenido acercamiento con el Ministerio de Cultura y han demostrado buena voluntad en hacer el tema más racional. Es decir, encarar el concepto de monumento que sí requiere un nivel de protección fuerte, importante y un trabajo de cuidado, pero con la arquitectura de entorno, que no posee valor se debe ser un poco más flexible en su evaluación. La zona monumental, si bien es cierto es grande, hemos conversado de trabajarlas por zonas, no reducirlas que es una propuesta de la que se ha venido hablando mucho. Estoy de acuerdo con que tiene que haber inversión. Si trabajamos sectores con enfoques específicos para la construcción, puede haber un incentivo a inversión de diferente tipo. Por eso hay que determinar zonas, es parte de un planeamiento que nunca se ha hecho.

¿El crecimiento de comercios y oficinas se ha acentuado en los últimos años? Sí, pero Barranco es un distrito residencial básicamente, que está tomando un carácter comercial fuerte y hay que ordenarlo. Tenemos muchas oficinas, pero no estacionamientos. Hay gente que viene a trabajar en sus autos y ocupan las calles. ¿Dónde vamos a meterlos si las casas que son monumentos no tienen espacios para carros? Entonces, el cambio de usos de la ciudad tiene que ir de la mano con la planificación de servicios. Nosotros tenemos un plan de recuperación en el centro, que parte por ordenar el tráfico que es un problema grave en Barranco. Y, a partir de eso, desarrollar unos proyectos de parqueo subterráneo. Tenemos dos proyectos que dependen mucho del ordenamiento vial que estamos haciendo con Lima. Esperamos hacer proyectos piloto para reordenar el tráfico a fines de marzo y de ahí se comenzará a manejar los otros proyectos.

¿Solo el tráfico privado o también el público? Los dos. Después de la implementación del Metropolitano, Barranco quedó con un sistema extraño. Tenemos cuatro vías transversales que van en un sentido y solo una que va hacia el sur, eso es insostenible. Hay que ordenar el tránsito, no digo que se resuelva las horas punta, eso es un problema metropolitano, pero por lo menos que el tráfico fluya y que preservemos algunos espacios con carácter distinto. Un tráfico residencial es diferente a uno de zona comercial, eso es lo que debemos recuperar.

¿En este reordenamiento vial hay proyectos de ciclovías? Vienen como consecuencia de lo que vamos a hacer. Si ordenamos el tránsito podemos pensar en ciclovías, sino lo ordenamos la gente seguirá montando bicicleta por la vereda y eso genera problemas al peatón. En cambio, si generamos avenidas con un tráfico más calmado, de 30 kilómetros por hora, la bicicleta puede ir en paralelo sin mayor problema porque no hay área para carril exclusivo, se debe compartir el espacio.

¿Hay proyectos de interconexión? Miraflores ya tiene una red de ciclovías que no conectan con Barranco porque falta resolver temas previos. Surco también las tiene y están algunas conexiones para ciclovías, pero necesitamos ordenar la casa primero y a partir de eso nos conectaremos.

PLAYAS

¿Hay proyectos en las zonas de playa? Ese es un tema grande. El caso de las playas en Lima es complicado. Hay un proyecto en la Municipalidad de Lima, aprobado en primera sesión con la Autoridad de la Costa Verde. Es un estudio de mar que plantea recuperar un poco de área de playas en toda la costa. Los más beneficiados son San Miguel y Magdalena que tendrían zonas grandes con arena; Barranco también gana un poco, pero eso demanda otras cosas porque el problema de las playas es cómo la administramos. Nosotros tenemos dos playas con arena: Yuyos y Sombrillas. Estas reciben no solo visitantes del distrito, sino también la problemática social de Lima como gente que llega en taxi, que se para en doble fila, que baja comida, toma licor en la playa y deja desperdicios. Eso no es problema de Serenazgo es de educación.

Yuyos y Sombrillas reciben no solo visitantes del distrito, sino también la problemática social de todo Lima.

¿Escapa a la escala del distrito? Sí, porque los veraneantes no son solo de Barranco son de Lima entera. Eso demanda un presupuesto especial y por eso se debe enfrentar como un problema metropolitano.

En ese contexto, ¿Cómo va el tema del Plan Maestro de la Costa Verde? ¿Hay la intención de actualizarlo? Me parece que sí. Dentro de la agenda planteada en las reuniones está la revisión del plan maestro. En Barranco estamos interesados en que se revise. Tenemos bastante inversión que no nos ha generado beneficios. Y todavía está abierta la posibilidad que nos impongan, de acuerdo con la zonificación actual, más inversiones que no nos van a generar nada. Hace unos años peleamos contra un proyecto que quería hacer una especie de Rosa Náutica en una de nuestras playas, sin considerar impactos viales, ambientales, paisajísticos. De esta forma, no es bienvenida la inversión. No solo debe ser lucro. Somos los primeros interesados en replantear eso. Tenemos que ponernos de acuerdo con la inversión privada para generar desarrollo. Entonces los pocos espacios que nos quedan debemos conservarlos como espacios de recreación pública.

BARRANCO CULTURAL

La parte bohemia, la noche de Barranco es otro de sus atractivos… ¿Qué planes hay al respecto? Nuevamente estamos frente a un problema metropolitano. La noche barranquina trae gente de toda la ciudad. Y nosotros no tenemos la capacidad económica para poder enfrentarlos. Hay desorden y dejadez que han establecido ciertas condiciones para la noche que no han sido las adecuadas. Un distrito que se precia de ser cultural y que tiene una imagen, genera una demanda de recreación acorde con eso. Pero no hay oferta cultural. Necesitamos rescatar ese carácter de nuestra vida nocturna y eso hará que se generen servicios compatibles.

Un gran ícono es la Biblioteca Municipal de Barranco… Parece una ironía a todo lo que estamos hablando. La biblioteca es parte de nuestro proyecto cultural. Tiene que ser nuestro símbolo. Tiene que emerger en medio de la juerga. La verdad es que está bastante venida a menos. En este primer trimestre, tenemos como objetivo sacar de ahí todo lo que no corresponde a una biblioteca. Hay oficinas, depósitos. En este primer trimestre deberá quedar limpia de toda actividad que no es biblioteca.

La Biblioteca se proyectará hacia el parque. No faltará lectura, cine, música.

¿Cuál es el siguiente paso? La Biblioteca vista como un centro cultural que se proyectará hacia su parque. Lectura, cine, música es parte de lo que hay que mostrar. La Biblioteca deberá empezar a ser como una mancha que muestra otro cambio en el centro de la juerga. Hace algunos días, hubo un concierto de la Sinfónica y vimos a muchos barranquinos emocionados de ver que en el distrito hay otro perfil de actividad, que es lo que necesitamos. Vamos a repetir esta actividad cada dos meses. Además, también tenemos a los músicos callejeros, quienes permanecen porque va acorde a lo que se quiere. Lo único que les hemos dicho es que saquen sus parlantes, que no son necesarios cuando tocan algún instrumento. Queremos conservar el carácter del distrito.

CONCESIONES

En cuanto a concesiones se tiene al MAC y al estadio municipal Unión ¿Los trabajos van acorde con la nueva política? Las concesiones en líneas generales tienen derechos y eso no se puede negar. Una concesión tiene un contrato que tiene una serie de candados legales. Pero también una concesión tiene que cumplir sus condiciones. Lo que estamos haciendo ahora es revisar si esas condiciones se cumplen y si esos contratos son beneficiosos para el distrito. Hay que encontrar la manera de que sean beneficiosos para el distrito y si no se puede habrá que acudir a las instancias donde cortemos eso. El estadio Unión es otro tema delicado en Barranco. Estaba abandonado y necesitaba inversión. Pero lo que han hecho es quitarle un estadio a la población.

¿Qué sucedió con esta concesión? Se pudo generar un modelo distinto de inversión privada, donde la gente pueda seguir usando su estadio. Ahora el tiempo que le da a la población es mínimo. De qué sirve tener un estadio hasta las tres o cuatro de la tarde, cuando a esa hora el uso es mínimo. Los chicos lo usan a partir de las tres y quizás un poco en la noche. Los horarios comerciales sabemos que funcionan a partir de las siete u ocho de la noche. Entonces hay franjas que pudieron ser mejor establecidas. Precios que pudieron negociarse mejor en favor del vecino. Pero así como está el contrato, no veo el beneficio. Vamos a tener un estadio lindo, pero hay que pagar un valor comercial a todo esto. ¿Qué ha ganado el vecino con una concesión de este tipo? Así, se desvirtúan las asociaciones privadas porque justamente están hechas para generar los servicios que el Estado no puede dar, pero con estos ejemplos, lo que hace es que la gente desconfíe de ellas y eso no es bueno ni para el Estado ni para el inversionista.

La zona de Bolognesi es una de las más complejas en términos sociales y en calidad urbana. ¿Qué se puede hacer ahí? El reto es integrarla porque está desintegrada y al estarlo se genera una ausencia de servicios. Actualmente, algunos reciben cosas buenas y otros ni siquiera tienen la posibilidad de acceder a estos en orden. No porque no lo quiera sino porque las condiciones están dadas así. En muchos casos para poder acceder a calles tienes que ir contra el tráfico. Eso sucede con el camión de basura, por ejemplo. En esas condiciones es difícil poder levantar la brecha de calidad.

Y en cuanto a los procesos de renovación urbana ¿cuál es la visión al respecto? Casi la mitad de la zona Este de Barranco es parte monumental donde aplicaría los conceptos que hemos conversado antes. La otra parte que no es zona monumental, creo que si podría ser sujeta a proyectos que promuevan construcción, pero que también promueva la generación de espacio público. Porque, ¿qué necesita esa zona que no tiene ni un metro cuadrado de parque? Necesita espacio público, entonces si se promueve un modelo donde los edificios puedan generar área libre para el uso de todos los vecinos, estaríamos realmente recuperando una zona. Y eso es lo que estamos planteando a la Municipalidad de Lima, vamos a preparar bien el expediente.