Carlos Neuhaus: “Cuando la vida plantea ciertos retos, está en uno aceptarlos o no”

“Ha sido un reto inmenso” nos dice Carlos Neuhaus, presidente y director ejecutivo del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos desde setiembre de 2016, cuando le consultamos sobre lo que significó llevar a cabo las obras de la infraestructura deportiva donde se desarrollarán 39 disciplinas en las que intervendrán más de 6,000 atletas de diversos países. Asegura que los cambios en la legislación peruana; así como el acuerdo gobierno a gobierno con el Reino Unido le permitió agilizar los trabajos a través de los contratos NEC (New Engineering Contract) que “son básicamente hechos por ingenieros para ser entendidos por ingenieros”.

¿Cuáles fueron los primeros pasos dentro de su gestión para los Juegos Panamericanos? ¿Qué es lo que encontró a su llegada? Desde mi primer día de trabajo, en setiembre del 2016, tuvimos muchos problemas por resolver. Ha sido un reto inmenso. Encontramos que se había mandado a hacer un master plan que nos sirvió como guía, pero lo tuvimos que modificar porque incluían aspectos que no eran posibles ajustar a nuestra realidad.

Nos dimos cuenta que bajo la ley actual no iba a ser posible avanzar como esperábamos, así que conversamos con el presidente de la República para que se diera una legislación especial, que se aprobó con los decretos legislativos 1248 y 1335. Gracias a ello obtuvimos algunas facilidades como licencias automáticas o la posibilidad de adelantar obras con instituciones como las Fuerzas Armadas. Además, creo que si no hubiéramos iniciado en ese momento las obras de nivelación de terrenos en Villa El Salvador o Villa María del Triunfo con el Ejército, no hubiéramos llegado a tiempo.

¿Qué otras facilidades tuvieron gracias a los decretos aprobados para agilizar las gestiones? Tuvimos la posibilidad de hacer convenios por encargo, solicitar instrucciones a las Naciones Unidas para que nos ayudaran con las compras. Había una infinidad de procesos, así que teníamos que recurrir a todos los instrumentos que nos diera la ley.

Luego surgió la posibilidad de hacer acuerdos con otros gobiernos para poder llevar adelante los juegos. Primero negociamos con Canadá, lamentablemente no nos pusimos de acuerdo, así que se evaluó la participación del gobierno inglés. La propuesta era mejor, así que decidimos ir adelante con ellos.

Nos ayudaron en las licitaciones de obras importantes, en el uso de la figura del PMO (Project Management Office) y la firma de los famosos contratos NEC (New Engineering Contract), que son básicamente hechos por ingenieros para ser entendidos por ingenieros y permiten que las obras no se detengan. Trabajar con ese gobierno también nos permitió multiplicar la cantidad de postores. Para las obras hemos tenido un promedio de 40 postores, algo inédito en nuestro país.

También quisiera agregar que nosotros pedimos desde el inicio el control concurrente de la Contraloría, porque si estábamos innovando, ellos también tenían que estar al día, y por eso ahora también está contratando a más profesionales de la ingeniería, además de abogados y contadores, ya que es lo que se necesita.

Este cambio es importante porque cuando se da una reunión de ingenieros, los funcionarios especializados de la Contraloría van a saber sobre lo que están discutiendo. Para que un abogado entienda, tendría que tener mucho recorrido en temas de ingeniería. Al no saber, duda y, en caso de duda, tomará la posición más conservadora.

Pero tener un contralor con tanta experiencia también ha ayudado… Sí, y además que es un contralor con una mentalidad más proactiva y no tan policial, eso ayuda mucho. No podemos tener paralizado el país. Si de algo sirven los Panamericanos, es que debemos retomar las obras que están paralizadas. Se dice que hay 6,000 millones de soles en obras paradas, eso es mucha plata, muchos problemas. Eso afecta el transporte, escuelas, puentes y empleos.

PROPUESTAS

Comentó que se hizo una negociación muy importante con Canadá y llegó a la conclusión de que no iba a funcionar. ¿Creyó en ese momento que estaba tomando una decisión complicada? Nos estábamos jugando todo. Los ingleses hace tiempo estaban dando vueltas, pero no tenían la posibilidad legal de un acuerdo a gobierno. Gracias al Brexit, ellos lo podían hacer. No entraré a discutir sobre el Brexit, pero en el caso de los Panamericanos, el Brexit fue una buena solución.

¿Cómo se desarrolló la selección de los diseños? Nosotros presentamos una serie de diseños y las empresas podían postular presentando mejoras. Entonces obtuvimos mejores diseños y más económicos. Además, el apoyo de los británicos nos ayudó mucho en infraestructura. Aquí se hacen programas de edificios de interés social, de departamentos, oficinas y hoteles. Pero había que hacer estadios con una serie de requisitos que resultaban imposibles.

Entonces, de alguna manera los diseños se terminaban de fijar con los postores… Exactamente.

 

El trabajo de Carlos Neuhaus empezó casi en el último trimestre de 2016. Asegura que fue muy importante el cambio de legislación para poder culminar a tiempo las obras de las sedes de los Juegos Panamericanos.

 

¿Este proceso era regulado? Claro. El postor hace su propuesta técnica, presenta los diseños y nos dice cuánto va a cobrar, porque son grandes administradores de recursos. El postor puede mejorar ese diseño, pero necesita la aprobación del proyecto especial. No es que se toma a fardo cerrado, es necesario ver temas muy detallados y para eso hubo que tener una buena visión del evento.

Un ejemplo de estos flujos fue el caso de los paratletas y personas con discapacidad. Todos nuestros recintos deportivos pueden ser recorridos en silla de ruedas sin problemas. Están diseñados para ser amigables.

¿Hubo mucha tecnología en el diseño? Sí, principalmente en escenarios como el centro acuático. El nado sincronizado es como un teatro y hay temas de manejo de sonidos, entonces tiene que haber una especialización técnica como controles de tiempo, temperaturas de agua y del ambiente. Para el atletismo, hubo una serie de exigencias, como el análisis para mitigar el viento en contra. No puede pasar una cantidad de metros por segundo a favor, y en contra hay que eliminarlo al máximo posible.

¿Se diseñó en BIM? Sí, prácticamente el diseño fue en BIM.

PRESUPUESTO

¿Cómo se calculaban los presupuestos? Los presupuestos se calculaban sobre la base de los diseños iniciales que teníamos. Quizá pudieron ser mejores, pero cuando uno toma un proyecto así, a veces tiene que avanzar rápido e ir haciendo ajustes en el camino. Pero siempre se ha tratado de hacer un presupuesto que nos dé una pauta de lo que pueda costar la obra.

¿Hubo distancia entre lo presupuestado y ejecutado? En algunos casos sí, por los requisitos internacionales. En la Videna hubo algunos requisitos especiales que tuvimos que atender, porque ahí tenemos bowling, atletismo, natación, velódromo, así como un polideportivo utilizado para patinaje, entre otros deportes.

Hubo casos en que los presupuestos iban hacia arriba y en otros hacia abajo. Pero cuando aterrizamos en el proyecto había que tomar decisiones. Teníamos 39 torres habitacionales y las redujimos a siete, teníamos tres polideportivos y eliminamos uno, reprogramando deportes. Uno de los dos que quedaban iba a ser en San Isidro, pero ante el riesgo de trabajarlo sobre el acantilado, lo trasladamos a Villa El Salvador. Esto nos salió en dos terceras partes del costo original.

Para los deportes ecuestres, la propuesta era tener dos sedes. Al final decidimos concentrarlo en un solo lugar, que fue la escuela de equitación del Ejército. Ahí nos ahorramos tres millones de dólares.

Por otro lado, nos habían pedido hacer un espigón en La Punta para remo. Eso iba a costar lo mismo que hacer una Villa de Atletas con 1,000 departamentos. No resistía mayor análisis. Fue difícil hacernos entender. Al final nos hemos ido a la laguna de Huacho, a la Albúfera. Hubo la posibilidad de hacerlo en Puerto Viejo, pero había muchas complicaciones de títulos de propiedad, ambientalistas e intereses inmobiliarios, pero nosotros no podíamos detenernos en dubitaciones.

GESTIÓN

Usted ha sido deportista y dirigente deportivo. También ha estado vinculado a la construcción y tiene una gestión política importante. ¿Qué es lo que más le ha servido de toda esta trayectoria? Conocí de política por mis padres. Mi madre fue regidora de La Molina y mi padre fue alcalde. Lo vivía en casa. En los 90 fui candidato a diputado. Felizmente no salí elegido, aunque eso me permitió tener contacto con gente de otras esferas. A eso se suma el deporte, la vida profesional y la académica. Te vas exponiendo ante diversos grupos de personas y vas desarrollando una base de amistades. Yo he sido gerente de Bata, estuve en Adex, en la SNI, y en todo pude sumar conocimientos.

El proyecto del Copal tiene un consejo directivo que es integrado por representantes de varias entidades. ¿Cómo fue el manejo de este concepto? Al principio fue bastante útil, porque había mucho consejo y muchas decisiones que tomar. Además interactúas con varios sectores, no solo el público o el deportivo. Eso es importante pues cuando surge un problema, puedes recurrir a alguno de los miembros del consejo para resolverlo.

¿Cómo fue el trabajo? ¿Hubo alguna traba? Al tratarse de un consejo, ellos aconsejaban y tomaban ciertas decisiones. Es un directorio que tiene cuatro o cinco decisiones puntuales. Yo tengo dos sombreros: presidente de Copal y director ejecutivo del proyecto. Tengo que asumir esos dos roles en simultáneo. Un rol de representatividad y otro de ejecución.

¿Cuál es el legado que deja la organización de estos Juegos Panamericanos? Un legado inesperado es la contratación por PMO y los contratos NEC. Ahora en el Estado todos se están poniendo las pilas para revisarlo, lo cual debe ir de la mano con un sistema de control recurrente. Es la tendencia, hoy día en el mundo se está utilizando ese tipo de contratos. De hecho aquí algunas empresas mineras lo están haciendo.

Como empresa privada existe mucha más flexibilidad, pero dentro del manual del Estado eso todavía no ha entrado. Asumo que después de los Panamericanos se va a incluir. Creo que es un legado que no se esperaba, pero ahí está.

Otro legado importante es el de la infraestructura. Hay vías que si no fuera por estos Juegos, nunca se hubieran hecho. Por ejemplo, la vía auxiliar de la Panamericana Sur. Se ha sufrido este verano por varias razones, pero ahí va a quedar. Hemos agregado dos carriles más de ida y vuelta a una pista que ya ni existía. Ahora es de concreto armado. Eso más el viaducto de Armendáriz y obras complementarias a las zonas de los deportes va a ayudar.

El legado deportivo es enorme. Vamos a mostrar 39 deportes, cuando la mayoría de nuestros chicos juegan fútbol o vóley. Ahora podrán conocer otras disciplinas como patinaje, hockey, rugby, béisbol, frontón, natación, gimnasia, en fin, toda una gama de deportes.

Hay que cuidar que esa infraestructura sea sostenible. ¿Cómo se ha previsto el mantenimiento? Estamos trabajando planes de sostenimiento para el día después, para entregárselo al IPD (Instituto Peruano del Deporte) o a una comisión de delegados para que los recintos se administren de forma correcta. La escuela de equitación del Ejército, por ejemplo, es de clase mundial.

¿Cree que los alcaldes son conscientes de las obras que han recibido? Algunos sí, otros recién están empezando a tomar conciencia. Son alcaldes que recién han empezado a asumir su función en enero. Les va a quedar algo extraordinario para la juventud de sus respectivas zonas. La Videna, por ejemplo, va a ser el centro más importante de la región. Además hay facilidades de llegada, pues tenemos cerca el tren eléctrico. Esa zona es un hub deportivo – cultural.

SECTOR PÚBLICO

¿Cuánto de esto es reproducible en el aparato del Estado? ¿Nuestra legislación u ordenamiento administrativo empodera o no a los funcionarios públicos que tienen que tomar decisiones? Existe un gran temor en los funcionarios de que puedan incurrir en errores que se puedan conceptualizar como penales. Eso ocasiona que muchos no quieran aceptar retos. Yo he encontrado aquí mismo gente que me ha dicho “solo hasta acá, no me asciendas”. Están cuidando una carrera pública, la tranquilidad. No han estado en el sector privado, entonces andan llenos de temores y les doy la razón.

Ahora, uno tratando de hacer las cosas bien puede incurrir en errores. Entonces, esos son los riesgos que uno corre, pero lo importante es rodearse de un buen equipo. Yo tengo gente que por más que uno sea el jefe no hace necesariamente lo que el jefe quiere. Entonces paramos y recapacitamos para llegar a una solución.

Pero también se rompe el mito de que los funcionarios públicos peruanos son malos… Creo que hay extraordinarios funcionarios públicos, quienes prefieren ese sector que al privado. Cada uno tiene sus razones, muy respetables. Uno me dice: “Yo estoy condenado a ser pobre, voy a estar en el sector púbico toda mi vida”. Es una convicción, se sienten más cómodos, pero ahí están.

En cualquier sector, público o privado, uno puede perder su trabajo. En el sector público a veces los funcionarios no rotan. Cuando he armado mi equipo, he visto personas en determinado ministerio, que de repente está en algo que no le atrae, entonces lo llamaba.

En todo este tiempo, que debe haber sido una vorágine de trabajo, ¿llegó a preguntarse “qué hago aquí”? Sí, pero no me arrepiento. Quizás tarde o temprano en la vida te toca asumir ciertos retos y está en uno aceptarlos o no.

Terminada la organización de los Panamericanos, ¿qué viene? Unas buenas vacaciones. Como me decía, ¿ahora a dónde te vas a lanzar? Voy a agarrar mi tabla y me voy a lanzar al mar. Darle más a la familia. Obviamente no me voy a quedar parado, pero este ritmo es como cuando uno termina su maestría, como me tocó a mí, al día siguiente no sabía qué hacer. Ya tenía mi cartón y todo. Ya no tenía que leer por obligación.

Don Carlos, ¿Qué edad tiene? Tengo 68 años.

¿Cómo fue enfrentar este reto? Se dieron las condiciones solicitadas, como la legislación y el apoyo que nos permitieron avanzar. Era una cuestión de “ayúdame que yo te ayudaré”. No es que esté tocando la puerta todo el tiempo, se solicitó apoyo cuando logramos avanzar y no teníamos más base. Ha sido difícil porque en todo este tiempo he estado reportando a seis ministros, dos presidentes, no sé cuántos ministros de economía ni cuántos primeros ministros. Pero todo ha sido gracias al equipo, solo es imposible.