Certificación EDGE: impulsando los edificios verdes en Perú y el mundo

Por: Silvia Solano.
Especialista en Construcción Sostenible, Programa EDGE, IFC-Banco Mundial.

El contexto climático y las políticas internacionales actuales en relación al cambio climático hacen que la construcción sostenible sea una tendencia mundial, una práctica necesaria y una oportunidad para los negocios inteligentes que promueven los edificios verdes.

Para crear un ambiente que propicie la construcción sostenible, es necesario que los diferentes actores del sector de la construcción trabajen de manera articulada en su promoción. La construcción sostenible debe convertirse en un fin común que permita a todas las partes hablar el mismo idioma y comprender el valor de ser verde.

El Programa de Transformación del Mercado de la Construcción Sostenible del IFC del Grupo del Banco Mundial, con el apoyo de la Cooperación Suiza SECO, busca transformar las prácticas comunes de la construcción en los países de economías emergentes e impulsar la construcción sostenible. La estrategia para impulsar este crecimiento es promoviendo un ciclo virtuoso de oferta y demanda de edificios verdes por medio de un ambiente propicio de políticas gubernamentales, la movilización de fondos bancarios y creación de productos financieros, la inversión directa en proyectos inmobiliarios que demuestre el caso de negocio de ser verde y la definición de un estándar de construcción sostenible a través de la certificación EDGE.

La certificación EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies) es una herramienta adaptada a los mercados emergentes y específicamente a Perú. Esta certificación responde a la necesidad de una definición de edificio verde que sea costo-efectiva y que se adapte a las necesidades de los desarrolladores inmobiliarios y sus clientes. La intención de EDGE es democratizar el mercado de edificios verdes a través de un enfoque centrado en tres indicadores claves que buscan reducir el consumo de la energía, agua y materiales en un 20% en relación a la construcción típica del país. Su objetivo es impulsar el crecimiento de los edificios verdes al demostrar el caso de negocio de una manera práctica que enfatiza un enfoque cuantitativo y que muestra cómo reducir los costos de servicios públicos al tiempo que se reducen las emisiones de GEI.

¿Cómo podemos potencializar la construcción verde y sacar el máximo provecho de su rentabilidad a través de EDGE? EDGE potencializa el diseño pasivo, promoviendo la eficiencia de los edificios desde la comprensión del entorno y de la mano de las nuevas tecnologías. Los costos adicionales de construir verde pueden disminuirse si desde la concepción del diseño se inicia la búsqueda de la eficiencia, reduciendo el consumo del agua, la energía y los materiales.

Los edificios verdes traen beneficios para todos. La información y los datos cuantificados que se generan a través de la certificación EDGE agregan valor a los proyectos. Los desarrolladores inmobiliarios se convierten en líderes del mercado al implementar una certificación como EDGE en sus proyectos, brindando una alternativa diferenciada. A través de una comunicación asertiva sobre las características y los beneficios para sus usuarios, como la reducción en el costo de los servicios públicos y la generación de espacios más confortables, se pueden lograr ventas más rápidas y una mejor colocación de los proyectos dentro del mercado inmobiliario.

Existen además diferentes mecanismos desde el sector financiero y el sector gubernamental que incentivan la construcción verde y que permiten compensar el costo adicional que por el momento pueden tener, especialmente por la introducción de nuevas tecnologías.

A nivel internacional y regional, existen incentivos desde la banca privada como líneas de crédito verdes que brindan mejores tasas de interés para los desarrolladores que certifican sus proyectos con EDGE u otras. Un caso de éxito es el de Bancolombia en Colombia, reconocido como el banco más sostenible del mundo por sus tasas diferenciadas para la construcción sostenible, según el Índice de Sostenibilidad de Dow Jones. También el Banco Davivienda en Colombia, ofrece tasas diferenciadas para los proyectos verdes certificados.

En el caso de Perú, existen ya tres municipalidades distritales en Lima (San Borja, Miraflores y Surco) y la Municipalidad Provincial de Arequipa, que a través de sus ordenanzas municipales otorgan incentivos a los proyectos que cumplan con una certificación internacional como EDGE. Estos incentivos consisten en el otorgamiento del bono de altura (1 o 2 pisos adicionales, según la municipalidad), mayor área edificable y/o flexibilidad de parámetros urbanísticos. Estos incentivos aumentan la rentabilidad de los proyectos.

El IFC ha apoyado a la banca privada en Colombia y a los gobiernos subnacionales de Perú para el desarrollo de los distintos esquemas que incentivan la construcción verde.

EDGE EN LATINOAMÉRICA Y EN PERÚ

En la actualidad, cerca de 2 millones de metros cuadrados se han certificado en Latinoamérica con EDGE con una amplia gama de proyectos que van desde vivienda social e incluyendo los diferentes estratos sociales, hasta proyectos comerciales de todo tipo: oficinas, hoteles, centros comerciales y edificios universitarios.

En Perú, el proyecto habitacional Golf Los Incas en Santiago de Surco, fue pionero en el país al obtener la certificación EDGE. Vía Boyle es un multifamiliar que ha obtenido la pre-certificación EDGE. Está en construcción.

 

En México en donde la certificación de edificios verdes estaba reservada exclusivamente para proyectos corporativos de alto nivel, la certificación EDGE se ha abierto camino en el sector residencial. Vinte por ejemplo, ha certificado el proyecto Real Granada en Tecámac gracias a la implementación de medidas prácticas como ventanas más pequeñas, refrigeradores de bajo consumo y sistemas de recolección de agua de lluvia para el riego de áreas verdes, lavado de ropa y platos. Vinte se ha comprometido a certificar todas sus futuras viviendas con EDGE, lo que representa cerca de 4,000 viviendas para el 2019.

En Colombia, proyectos como Living 127 en Bogotá con más de 40,000 m2, ha certificado más de 900 unidades habitacionales y Torres del Cielo en Pasto con cerca de 70,000 m2 ha certificado más de 1000 unidades habitacionales con EDGE. Otros proyectos como el Centro Comercial Paseo Villa del Río al sur de Bogotá con más de 350 tiendas minoristas, proyecta reducir el consumo de agua hasta un 55% y el consumo de energía en cerca de un 30% al certificarse con EDGE. Las soluciones de eficiencia se aplicaron con un costo adicional mínimo, un periodo de amortización de poco más de dos años y se espera que los costos operativos se reduzcan en más de USD 58,000 por mes.

En Perú, el proyecto habitacional Golf Los Incas en Santiago de Surco, fue pionero en el país al obtener la certificación EDGE, demostrando un compromiso con la sostenibilidad y con sus residentes quienes se espera, obtengan una reducción de los costos de los servicios públicos de cerca de 107 soles (USD 33) mensuales por unidad habitacional, gracias al ahorro en energía y agua. También otros como LatAm Parque Logístico Lima Sur, en el distrito de Lurín, fueron pioneros en otras tipologías al certificar desde su etapa de diseño a sus tres almacenes industriales que representan más de 66,000 m2 de modernas instalaciones logísticas con los más altos estándares de eficiencia.

En la actualidad, en Perú se cuenta con más de 60 proyectos certificados con EDGE y más de 900 unidades habitacionales certificadas, la mayoría en distritos como San Borja que promueve los incentivos de bonificación de altura. Adicional a esto, EDGE cuenta con más de 20 Expertos EDGE, profesionales acreditados que apoyan la ejecución estratégica de EDGE a través del apoyo técnico que brindan a los desarrolladores inmobiliarios.

De esta manera, el IFC y la certificación EDGE, promueven el desarrollo de la construcción sostenible vinculando los diferentes actores del mercado, el sector público, el sector financiero, el sector privado y los consumidores.