Ciudades planificadas

Para frenar la desordenada expansión urbana que sufren las ciudades del Perú urge cambiar esa dinámica de crecimiento. ¿Cómo? Con planificación y un marco normativo eficientes. De eso y de otros aspectos inherentes, como la vivienda social, se habló durante la SIC 2021.

El crecimiento urbano es un proceso que viene ocurriendo de manera caótica en el Perú. La expansión desordenada que se registra permanentemente en Lima es la mejor analogía de lo que sucede en todo el país.

Según el Censo nacional de 2017, la ciudad capital concentra la mayor cantidad de la población: más de 9 millones de habitantes. Muchos de ellos, como lo hemos visto en días recientes, terminan levantando viviendas precarias en cerros, arenales, riberas de los ríos o en zonas expuestas a peligros naturales.

Si bien la emergencia sanitaria ha agudizado esta situación, el estudio “Mapeo y tipología de la expansión urbana en el Perú”, elaborado por el Grupo de Análisis para el Desarrollo (Grade) por encargo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), desnuda una realidad bastante crítica: 43 ciudades peruanas que cuentan con más de 50,000 habitantes se expandieron en 50% entre los años 2000 y 2018; de este crecimiento, 93% corresponde al mercado informal de vivienda.

Así las cosas, al tratarse de un asunto sustancial para el sector, el desarrollo urbano fue abordado desde diversas aristas durante la Semana de la Innovación en Construcción (SIC) 2021. Hubo, en especial, dos ponencias magistrales que, por ejemplo, pintaron el panorama del sector Vivienda como uno de los componentes más importantes en la planificación urbana de un país.

PALABRA DE VICEMINISTRA
Una de esas exposiciones fue la de la viceministra de Vivienda y Urbanismo, Elizabeth Añaños: “Propuesta de Ley de Desarrollo Urbano”. Ella comentó que lo que busca el sector con este proyecto es cambiar la dinámica de crecimiento urbano de los últimos 20 años; dos décadas en las que las ciudades peruanas se han expandido en un 39%, y de ese porcentaje, un 93% ha sido informal, lo cual ha ampliado las brechas de desigualdad urbana y vulnerabilidad social.

Añaños explicó además que la planificación no es efectiva en el Perú porque no es un sistema que esté enlazado a otros sistemas de gestión pública. Por ello, aseguró que el ministerio se ha planteado una meta fundamental: lograr que la planificación urbana pase de una dinámica estática a una dinámica de gestión y ejecución.

En materia de vivienda, aseguró que la propuesta del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) regula nuevos instrumentos de gestión para cubrir la demanda a escala nacional haciendo uso eficiente y productivo del suelo. Dentro de los instrumentos destaca a la zonificación inclusiva, que propone la inclusión de vivienda de interés social —aquella que es subsidiada por el Estado— en nuevas habilitaciones urbanas residenciales y, a la vez, proporciona incentivos en edificabilidad o parámetros urbanísticos para las nuevas edificaciones que incluyan este tipo de vivienda.

Mencionó que otros instrumentos apuntan a que el gobierno local recaude parte del mayor valor que es generado por las actuaciones urbanísticas estatales para financiar proyectos de infraestructura urbana, espacios públicos y la promoción de vivienda de interés social.

EXPERIENCIA COLOMBIANA
La cuarta jornada del Encuentro Internacional de la Construcción tuvo, además de la viceministra Añaños, a otro expositor de lujo: Jonathan Malagón González, ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio de Colombia.

El funcionario del país cafetero presentó la charla magistral “Sector vivienda: protagonista de la reactivación económica en Colombia”. Su planteamiento fue claro: en el contexto de una fuerte crisis provocada por el COVID-19, Vivienda es el sector que lleva el liderazgo de la recuperación económica del país.

En virtud de ello, refirió que el ambicioso programa de vivienda que lanzó el presidente Iván Duque, en medio de la pandemia, consiste en la entrega de un paquete de subsidios que incluye la construcción de más de 200,000 viviendas subsidiadas antes de finalizar el 2022. “Esto es como construir un país del tamaño de Luxemburgo, pero solo con propietarios de casas subsidiadas”, destacó.

Malagón González sostuvo que, con los 200,000 subsidios de vivienda, el sector en Colombia se expandirá casi 14 % entre este año y el próximo .“También generarán 1.3 millones de empleos, reduciendo en 2 puntos la tasa global de desempleo del país, y se acelerarán 34 subsectores encadenados a la actividad de la vivienda”, dijo.

A modo de colofón, el presidente del Consejo Directivo de CAPECO, Humberto Martínez, recalcó que nuestras ciudades “necesitan una política de vivienda que genere instrumentos de planificación y desarrollo; que genere predictibilidad, que promueva el desarrollo de ciudades más humanas, productivas, sostenibles y que ayude a administrar nuestros recursos, sobre todo, el más importante, que es el suelo”.