Construcción creció 46,5% en los últimos doce meses, pero se estancaría en el 2022

CAPECO asegura que la posible retracción que el sector sufriría el próximo año se debe a la desconfianza sobre la capacidad del gobierno del presidente Pedro Castillo.

La Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO), presentó el Informe Económico de la Construcción (IEC) #45, donde revela que la construcción ha completado un año de crecimiento ininterrumpido de 46.5% durante el periodo anual septiembre 2020 – agosto 2021, considerando el incremento de 27.9% del producto bruto sectorial estimado por el gremio para agosto.

Según la cámara, el desempeño del PBI sectorial es de 16.2% superior al alcanzado entre septiembre 2018 y agosto 2019, lo cual significa que la construcción ha sobrepasado el nivel de producción sectorial previo a la pandemia.

Por otro lado, el gremio señala que también se produciría un resultado positivo para el sector al final del 2021, teniendo en cuenta que, en los primeros ocho meses del presente año, la construcción habría acumulado una subida de 75.8% respecto al periodo 2020.

Según el BCRP, la construcción incrementaría su producto bruto a una tasa del 30.6% durante el 2021, cifra que no se alcanza desde hace veintiséis años. Si se cumple esta previsión, la tasa de crecimiento sectorial sería 2.6 veces la del PBI de la economía general, brecha que no se presenta desde el año 2012. Además, la actividad constructora contribuiría con 14.9% al crecimiento del PBI nacional.

No obstante, el BCRP prevé que la construcción no presentaría un crecimiento en el 2022 debido a que la inversión privada se estancaría; lo que no podrá ser revertido por el esperado incremento de la obra pública.

Para CAPECO, dicha retracción se debe, en gran medida, a la desconfianza sobre la capacidad del gobierno del presidente Pedro Castillo para impulsar políticas que promuevan la iniciativa privada, que incrementen la eficiencia del aparato estatal; que preserven la institucionalidad democrática y que doten al país de la mejor estrategia para encarar los desafíos de un nuevo modelo de globalización.

Respecto a la obra pública, durante los primero ocho meses del 2021, la ejecución de la inversión pública ha alcanzado los 20,567 millones de soles, lo que significa 128% más que lo invertido durante el mismo periodo del año anterior; 36% mayor de lo ejecutado en los 8 primeros meses del 2019; y 32% por encima de lo obtenido durante similar lapso del 2018. Sin embargo, estos niveles de ejecución solo han permitido gastar el 38.5% de los recursos asignados a inversión en el Presupuesto Institucional Modificado (PIM).

Por otro parte, durante agosto 2020 y julio 2021, se han logrado colocar 45,710 créditos hipotecarios para el segmento vivienda, lo que ha significado un incremento del 39% en relación al periodo similar anterior, completando así tres meses de resultados positivos (luego de 12 meses de retroceso). En cuanto al segmento de vivienda social, se desembolsaron 12,198 préstamos en este mismo periodo anual, creciendo 36% respecto a los doce meses previos.

CAPECO advierte que la consolidación de estos niveles de colocación depende de que se aseguren recursos suficientes para los subsidios y créditos para los siguientes dos años; y se resuelvan los problemas administrativos y normativos que afectan tanto a la oferta como a la demanda. Además, el gremio asegura que, si el gobierno no restablece la confianza en los agentes económicos y las familias, habría una retracción en el mercado de vivienda.

Respecto al empleo, si bien su recuperación continúa, la tasa de crecimiento se está aminorando. Durante el trimestre junio-agosto del 2021, el empleo social en Lima Metropolitana creció 97% respecto al mismo periodo del 2020, luego de crecer tres dígitos en los tres trimestres móviles anteriores. No obstante, el empleo adecuado en el último trimestre analizado ha incrementado solo 7.9% en relación con el trimestre enero-marzo 2020; el subempleo incrementó 41.9%, lo que ha motivado que el ingreso promedio de los trabajadores de construcción sea 15% inferior al que se pagaba inmediatamente antes de la pandemia.

En cuanto a minería, la inversión ralentizó su crecimiento, llegando a 15% en julio después de crecer 59% en mayo; sin embargo, sumó cuatro meses en alza luego de más de un año de caída, aunque el volumen de inversión alcanzado en julio, todavía es 13% inferior al del 2019.

Por su parte, las oficinas y comercio, diferentes consultoras privadas prevén que la ratio de vacancia de 20% del primer semestre del año aumente para el segundo, alcanzando 25% de disponibilidad. Dicho resultado se explicaría por el retroceso de la demanda y el ingreso de nuevos proyectos, situación que tendría un impacto en los precios de renta. Asimismo, la rentabilidad de la inversión en oficinas, está en función a los contratos a largo plazo y la estabilidad que genera rentar a empresas, aspectos que están modificándose en la “nueva normalidad” del mercado de oficinas producto de la pandemia.

Finalmente, CAPECO asegura que el sector se enfrenta al riesgo de una nueva recesión en el 2022, pese a que ha existido una importante recuperación de la construcción, la misma que ha permitido recuperar niveles de producción pre-pandemia en quince meses e impulsar la reactivación económica general.

Para ello, el gremio sugiere necesario impulsar propuestas realistas para evitar que esta contracción se produzca. Asimismo, CAPECO ha planteado un conjunto de iniciativas para fortalecer la reactivación de la obra pública y de la inversión privada con la finalidad de modernizar la actividad constructora; haciéndola más competitiva, inclusiva, amigable con el medio ambiente y de mejor calidad. Por ello, es necesario discutir estas propuestas de reforma y poner en marcha un modelo de diálogo productivo para facilitar su aprobación y legitimación.

Sin embargo, el gremio constructor señala que a los problemas coyunturales y estructurales que afectan desde hace años a la actividad constructora, se ha sumado la profunda crisis política, económica y social que se inició hace cuatro años con la renuncia del presidente Pedro Pablo Kuczynski. Para el gremio, a los poderes públicos, y en especial al presidente Pedro Castillo, corresponde encarar esta gravísima situación, mediante acuerdos políticos y sociales que deberían plasmarse en un Nuevo Acuerdo Nacional, al que debería convocarse a la sociedad civil organizada.

Vea la última edición del IEC de CAPECO aquí.