Corredor minero

La oposición al proyecto Tía María no disminuye entre la población del Valle del Tambo, en tanto que los compromisos asumidos por el gobierno para la continuidad de las operaciones en Bambas no han podido ser atendidos completamente y los agricultores de Tumilaca están en huelga contra Quellaveco.
Lamentablemente, el país no tiene instrumentos normativos ni administrativos para gestionar las relaciones entre las comunidades, las autoridades locales, el gobierno central y la empresa minera. CAPECO ha propuesto reiteradas veces que junto con el inicio de los trabajos de exploración minera, el Estado debe desarrollar un Plan de Desarrollo Terrritorial y un Programa de Inversiones en toda la zona de influencia del proyecto, con una activa participación de los actores locales.

La ejecución de este programa de inversiones debe estar a cargo de una institución macro-regional, con autonomía administrativa y económica así como cuadros técnicos especializados y empoderados, en la que tengan presencia los tres niveles de gobierno, la población y la empresa minera. En el caso del sur, el ámbito de gestión de esta entidad debería ser todo el Corredor Minero.