El culto a la informalidad

La Municipalidad Metropolitana de Lima acaba de anunciar que invertirá 72 millones de soles en pavimentar “Pasamayito”, la vía hasta ahora irregular que une los distritos de San Juan de Lurigancho con Comas, surcando las partes altas de los cerros que los separa. Se trata de un camino peligroso cuyo asfaltado no garantiza la seguridad de quienes la utilicen.

En cambio, duerme el sueño de los justos el proyecto del Anillo Vial Periférico que cumple el mismo objetivo de unir ambos distritos, pero que además impacta muy significativamente en otras áreas de la ciudad. Esta vía de evitamiento de casi 34 kilómetros uniría las avenidas Faucett y Circunvalación atravesando varios distritos de Lima y Callao implicando una inversión de más de 2,000 millones de dólares. El proyecto incluye una vía expresa con seis carriles, habiéndose considerado vías libres de peaje así como dos túneles, uno de los cuales conectaría los mismos destinos que “Pasamayito”, cuyo pavimentado con dinero público no es una buena señal para el propósito del ordenamiento vial en la capital. De otro lado, nada ha dicho la Municipalidad para evitar que las zonas aledañas al trazo de la vía sean invadidas y luego ocupadas por viviendas construidas informalmente.