El rol del Estado en la generación de suelo para vivienda

Desde la implementación de la nueva política de vivienda en el país, se han puesto en práctica una serie de iniciativas para promover la generación de suelo urbano para vivienda social, entre las cuales se puede mencionar el Programa de Producción Urbana Primaria (PUP), dentro del Programa de Apoyo al Sector Habitacional (PASH), financiado con recursos del BID; los Proyectos de Habilitación Urbana Integral, a cargo del Banco de Materiales; el Programa de Adjudicación de Lotes, a cargo de COFOPRI; el Programa de Subasta de Terrenos del Fondo Mivivienda, además de la venta de terrenos que desarrollan tanto la Superintendencia Nacional de Bienes Estatales (SBN) como Proinversión y los gobiernos sub-nacionales.

El último de estos intentos fue la creación del Programa de Generación de Suelo Urbano (PGSU), durante el Gobierno del Presidente Humala, cuyos logros –igual que los anteriormente mencionados– fueron muy reducidos. Durante dicho gobierno, sendos informes del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo coincidieron en la necesidad de conformar un nuevo modelo de gestión del suelo urbano, convirtiendo el PGSU en una empresa pública de suelo.

Este planteamiento es muy similar al elaborado sistemáticamente por CAPECO para promover la ocupación de suelo y la generación de vivienda. En el presente reporte, se reseña los principales alcances de este planteamiento, a partir del informe de consultoría elaborado por el Consorcio Invertir-Coven para el Ministerio de Vivienda, con apoyo del BID.

Desafíos para la generación de suelo urbano

En abril del año 2012, mediante Decreto Supremo N° 003-2012-VIVIENDA, se constituyó, dentro del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, el Programa de Generación de Suelo Urbano (PGSU), con el propósito de atender la demanda de suelo urbano con fines de vivienda social y servicios complementarios de infraestructura, así como de equipamiento, mediante la promoción de acciones de recuperación y/o transformación urbana y el desarrollo de proyectos de producción de nuevo solo urbano. Para cumplir con esta meta, el programa desarrolla tres modalidades de intervención:

(i) la habilitación urbana de terrenos de propiedad del Estado con aptitud urbana para el desarrollo de proyectos de vivienda social y sus servicios complementario.

(ii) la recuperación de espacios y predios deteriorados y/o subutilizados que sean útiles para el desarrollo de proyectos de vivienda social.

(iii) la promoción de inversiones encaminadas a dar un mayor y mejor uso del suelo mediante la modalidad de asociación pública privada u otras permitidas por la legislación vigente, así como a través de mecanismos de facilitación urbana para el desarrollo de proyectos de vivienda social.

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