En las barbas del león

Esta fotografía es una metáfora de cómo en nuestras ciudades se “normaliza” la informalidad y la ilegalidad. En la toma se aprecia un paradero de los llamados taxis-colectivos frente a la puerta de la Corte Superior de Justicia de Lima. En otras palabras, todos los días y a toda hora, una actividad ilegal se produce en el mismo lugar en el que trabajan las autoridades sancionarlas. En esa transitada esquina, además, siempre se encuentran policías de tránsito e inspectores municipales, ocupándose de evitar los atolladeros de vehículos, pero permitiendo que cientos de conductores presten un servicio público para el que no están autorizados.

Ninguna reforma del transporte será efectiva y durable, si no se comienza por combatir las actividades informales e inseguras que se producen a vista y paciencia de las autoridades. Pero éstas parecen estar resignadas a claudicar frente a estos verdaderos “poderes fácticos”. Peor aún, para dar la impresión de que algo hacen, muchos funcionarios prefieren restringir la circulación de todos, los que cumplen la ley y los que descaradamente la ignoran. Algo así como el profesor de escuela que hace repetir el curso a todos los alumnos de la clase, porque los más flojos desaprobaron el examen final.