Estadio del mundial Catar 2022 cuenta con calificación de cinco estrellas de sustentabilidad

Conocido como “Diamante en el desierto” está hecho con materiales de baja toxicidad que crean un ambiente más saludable, y cuenta con iluminación LED de bajo consumo de energía.

El pasado 11 de febrero se jugó en Catar la final del Mundial de Clubes entre Bayern Múnich y Tigres de México. El recinto que acogió ese partido fue el Estadio Ciudad de la Educación, un complejo que ha sido el primero en recibir una calificación de sostenibilidad de cinco estrellas del Sistema de Evaluación de Sostenibilidad Global (GSAS).

Conocido como “Diamante en el desierto”, el estadio tiene capacidad para 40.000 espectadores y será sede de la Copa del Mundo de la FIFA Catar 2022. Inaugurado en junio del año pasado, está ubicado a 13 kilómetros del centro urbano de Doha, en el corazón del campus de la Ciudad de la Educación y en pleno núcleo de la Qatar Foundation, un dinámico centro que fomenta la innovación y los conocimientos.

Uno de los aspectos ecológicos de este estadio es que se puede llegar hasta él a través de la línea verde del metro de Doha, cuya estación Education City se encuentra a pocos metros del recinto, es decir, que tiene un acceso directo al transporte público y busca así promover la reducción de vehículos particular que se movilicen hacia él.

La fachada del estadio muestra unos triángulos que forman figuras geométricas semejantes a diamantes y que parecen cambiar de color con el movimiento del sol en el cielo. La idea original es que al asemejarse a esa piedra preciosa representan la calidad, la durabilidad y la resistencia. El estudio de arquitectura encargado fue el español Fenwick Iribarren.

El Sistema de Evaluación de la Sostenibilidad Global de la Organización del Golfo para la Investigación y el Desarrollo (GORD) premió el diseño y la construcción del estadio mundialista de Catar 2022 por fomentar la economía circular. Destacó que sus materiales interiores son de baja toxicidad para crear un ambiente más saludable, y que la iluminación LED ofrece una mejor calidad de luz con un menor consumo de energía para la práctica del deporte.

Además, el 85% de los materiales de construcción provinieron de la propia región, y un 29% procedieron de materiales reciclados. Para el cuidado del césped, idearon un sistema de riego eficiente para minimizar el consumo de agua: goteros en línea, burbujeadores de presión compensada y una unidad de control de riego automatizado.

También se colocaron accesorios de agua de bajo flujo para que el consumo doméstico en este estadio sea un 55% más eficiente que en otros convencionales. Además, el paisaje alrededor contiene flora nativa y tolerante a la sequía para reducir el consumo del recurso hídrico.

El estadio dispone de sensores de dióxido de carbono para las zonas de densidad de ocupación elevadas para poder garantizar la ventilación y la calidad de la atmósfera interior. Aprovecha el clima para mantener una temperatura agradable dentro de la estructura.