Falta técnica en D.L. N° 1356 que aprueba la Ley General de Drenaje Pluvial

Norma publicada en el diario oficial El Peruano el 21 de julio de 2018, la cual tiene por finalidad, según su mismo artículo 2, establecer el marco general para impulsar el desarrollo y la sostenibilidad de las inversiones que sirvan para la recolección, transporte, almacenamiento y evacuación de las aguas pluviales, a fin de evitar inundaciones; finalidad que compartimos en todos sus extremos.

Sin embargo, el problema viene en la aplicación de la propia ley, de acuerdo a su vigencia, ya que resulta confusa y, peor aún, de imposible cumplimiento a la fecha, por las razones que explicamos en los siguientes párrafos.

El artículo 5 del Decreto Legislativo dispone que toda habilitación urbana o edificación, conforme a lo establecido en la norma contenida en el Reglamento Nacional de Edificaciones debe contar en forma obligatoria con infraestructura de drenaje pluvial acorde con los planes de desarrollo con enfoque de gestión de riesgo de desastres que existan en la jurisdicción y con capacidad suficiente para asegurar el escurrimiento de las aguas pluviales y permita su adecuada evacuación a fin de prevenir inundaciones.

Asimismo, en su artículo 7 señala que el Viceministerio de Construcción y Saneamiento es el ente competente para regular lo concerniente a la infraestructura de drenaje pluvial y, como tal, le corresponde planificar y emitir la normativa, de obligatorio cumplimiento por los tres niveles de gobierno, en todo el territorio nacional. Señala, además, que en virtud de dicha competencia, define las intervenciones de los gobiernos regionales y locales para el desarrollo de infraestructura de drenaje pluvial, de acuerdo a los criterios técnicos establecidos en el Reglamento del Decreto Legislativo que nos ocupa.

Como se puede apreciar, existen serios contrasentidos que impactan en la vigencia y aplicación de la norma. Por un lado, exige la aplicación del Decreto Legislativo a todas las habilitaciones urbanas y edificaciones a desarrollarse cuyo trámite se han iniciado desde el 22 de julio de 2018 (Disposición Única Complementaria y Transitoria) y, por otro lado, dispone que el  reglamento del Decreto Legislativo deberá ser publicado dentro del plazo de ciento veinte (120) días calendarios, contados desde el mismo 22 de julio de 2018.

Conforme lo reconoce y lo estipula el mismo Decreto Legislativo, no es suficiente para su implementación las normas que contiene, sino que exige la aprobación de un reglamento así como demás normas de orden técnico. Todo esto evidencia una falta de técnica regulatoria que, por más necesaria y urgente que sea la aplicación de la norma, solo va a generar confusión y retraso en la implementación de una adecuada infraestructura de drenaje pluvial.