Giovanna Arellano: “Los estándares en ética y prevención que ha formulado Capeco son muy importantes”

Así lo afirma la presidenta de la Junta de Ética de la Cámara Peruana de la Construcción, ingeniera Giovanna Arellano, quien durante cuatro años lideró la concepción del Código de Ética de Capeco, que actualmente marca el derrotero de las buenas prácticas y sanciona las malas dentro del sector. Destaca que es un documento que ha tomado en cuenta el aporte de universidades, colegios profesionales, el sindicato y otros. Comenta que ya se viene aplicando y que este código es referencia internacional para el correcto desempeño del sector.

Ingeniera Arellano ¿Cómo empieza la concepción del nuevo Código de Ética de Capeco?
Nuestra tarea empieza desde la convocatoria durante la presidencia del doctor Osores en su gestión 2015 – 2017. En ese tiempo empezaba a surgir el tema Lava Jato a nivel de Brasil y del mundo; pero en Perú, el tema no estaba claro.

¿Hablamos de que año?
Entre 2015-2016. Tuvimos las primeras reuniones con las empresas brasileras donde se quedó claramente establecido que Capeco rechazaba cualquier acto de corrupción o intento del mismo. Para nosotros el solo intento era un acto no permitido en el sector. Bajo este lineamiento tuvimos claro que la prevención tiene más valor que la sanción, sin dejar de lado la correcta sanción.

En su revisión del código pasado, ¿qué encontraron?
Notamos que los instrumentos que teníamos en aquel momento no eran los adecuados para la realidad del país y se propuso modificar el código. Es decir, hacer un código que responda a las políticas gremiales que se estaban estableciendo. Se estudió el código vigente, se vieron las implicaciones con respecto a la Constitución, a la Ley de Contratación y comenzamos hacer un trabajo técnico y ético. Para esto convocamos a los mejores especialistas, trabajamos muy de la mano con la Universidad de Piura, específicamente con el ingeniero Pablo Ferreyros que es una persona reconocida a nivel mundial en estos temas. También recibimos el apoyo de la Universidad de Navarra, de España. Mientras íbamos actualizando los instrumentos, íbamos corrigiendo aquellas cosas que no estaban correctas. Convocamos al Colegio de Ingenieros, Colegio de Arquitectos, al Sindicato, llamándolos a esta cruzada ética y no solamente a nivel de Lima sino a nivel nacional.

A nivel nacional…
Comenzamos a viajar y a buscar la unidad entre todas las regionales del país, incluso se abrieron algunas nuevas que no existían. En ese ínterin, el Perú iba a ser sede de APEC y recibimos una invitación para que Capeco y APEC formaran una alianza y podamos colaborar en lo que vendría a ser la conferencia central. A raíz de eso nos reunimos con el representante Philip Vaughn, quien es Senior de Relaciones Gubernamentales de Estados Unidos, quien venía en nombre de esa organización a hablar con el gremio.

¿Sobre qué versó esa conversación?
Nos explicó que tenía la preocupación a nivel de gobierno y región por todos los temas que se estaban recién despertando, llámese Lava Jato u otros. Ellos consideraban que Capeco era un brazo muy importante en esta lucha que queríamos emprender. En ese marco nos piden elaborar un documento que es el Código de hoy.

PREPARACIÓN

¿Cuál fue el proceso para llegar a la versión final del Código de Ética?
Establecimos que era necesario hacer talleres. Se realizaron durante ocho meses y también hubo una clausura, que fue en el marco del APEC y con la entrega de certificados firmados por la representante, señora Mindy Costa, asesora principal de Desarrollo Comercial del Departamento de Comercio de Estados Unidos. Paralelamente, se hicieron diálogos con la Universidad de Piura, hubo conversatorios, ponencias, visitas a las universidades, cámaras de empresas para poder explicarles lo importante que es el comportamiento ético dentro del negocio no solamente de la construcción sino a nivel de cualquier otro.

¿Cómo está ordenado este Código?
El Código fue trabajado por casi año y medio. Ese documento tiene dos partes. Un lineamiento específico que era para la Cámara y todos los peruanos y, un documento que es el Código para el sector construcción, porque sabemos que no todos están afiliados a Capeco. Ese documento está y lo tiene APEC. Nuestro compromiso ahora es colaborar con ellos para hacer la reglamentación. Lamentablemente con el cambio de gobierno y las cosas que han sucedido, APEC no ha regresado a seguir haciendo este trámite, estamos hablando con ellos para retomar las gestiones en marzo 2019 para culminar la reglamentación del código del sector a nivel región.

“Nosotros somos el primer gremio que cambió y puso la realidad en sus instrumentos, el estatuto y el código”, informa la ingeniera Giovanna Arellano.

Es decir, que el nuevo Código de Ética de Capeco se terminó y se entregó a cada uno de los asociados en esa reunión. Entonces, somos el primer gremio empresarial de la construcción en adecuar un código a sus actividades…
Sí, claro. Confiep lo reconoce. Nosotros somos el primer gremio que cambió y puso la realidad en sus instrumentos, el estatuto y el código. Fuimos los primeros en presentar el código a nuestros asociados mediante Asamblea General que fue aprobado y se difundió por todas partes, incluso, en las regiones. Ese es el que viene aplicándose hasta la fecha.

APLICACIÓN

¿Cuál es su evaluación de la aplicación de este código, luego que la Cámara ha cumplido 60 años?
Mi empresa es socia de la Cámara desde el 2004 y he visto cambios sustanciales muy buenos. En primer lugar, la gente sabe que hay un Código y que no es para castigar sino para crecer como personas que atendemos personas, que tenemos derecho a ganarnos nuestro sustento y que tampoco nos estén pidiendo cosas que no corresponde. La construcción es un sector horizontal a todos los otros, todos los sectores necesitan a la construcción. Hay que prestar atención. La ética es el componente que tiene el ser humano para prevenir el dolo, la corrupción.

¿Este código ya se aplicó a las empresas brasileras que estaban en el Perú y que estaban involucradas en el caso Lava Jato?
Sí, claro. Nosotros con el código antiguo no podíamos desaforarlos porque no lo permitía. Fue escrito en una época en que a nadie se le ocurrió eso. Por eso, para hacer las cosas bien, lo que dice la ética es que tenemos que respetar los debidos procesos y tenemos que hacer que las personas entiendan porqué se les va a sancionar o porqué felicitar. Esos instrumentos son los estatutos, constitución, código, reglamento, cosas que no había en esa época. Eso hizo que sancionáramos y sacáramos compromisos concretos que incluso obligaron a la renuncia de Odebrecht. Después cuando ha habido quejas con algunos asociados o alguna inquietud, hemos tenido un instrumento valioso que es el Código que permite garantizar el respeto a la persona, eso no quiere decir que no se le sancione. Nadie puede decir que se le ha vulnerado su derecho.

Es preventivo, es decir, la Cámara aplica su Código, pero tiene un límite porque lo otro ya es parte de un tema judicial…
Claro. Lo que pasa es que una de las responsabilidades de cualquier autoridad es saber hasta dónde tiene derecho a intervenir. Es un acto de madurez que la persona reconozca su límite y Capeco se ha distinguido por eso. Lo puedo afirmar, ya que he tenido el privilegio de acompañar en ese tema cuatro años, desde el periodo del doctor Osores y ahora en el periodo del arquitecto Espinoza. La autonomía, que es lo más importante dentro de la Junta Ética, ha sido respetada. Y, es sumamente complejo porque hay que tener clara la diferencia entre la línea moral y legal sino la gente se puede confundir. Se nos han acercado personas que han pedido alguna cosa y el tema está judicializado, o es comercial o es un tema subjetivo. De repente lo que le hemos contestado no les ha parecido, pero no somos el Poder Judicial ni pretendemos invadir ese espacio.

Entones, ¿se reafirma que el Código de Ética garantiza el buen desempeño del sector?
Somos un gremio donde lo que tenemos que hacer es garantizar que el desarrollo del sector logre su objetivo: mejorar la calidad de vida de los ciudadanos mediante obras de construcción. El Código tiene dos instancias muy importantes en la Junta de Ética, con una serie de procedimientos que son muy claros para poder escuchar las partes. Primero, ver si se admite como un tema ético, porque no todo lo que me diga es ético y, lo otro, es el tema del tribunal. Nosotros en este marco de los 60 años vamos a tener el gusto de poner en conocimiento quiénes son las personas de muy alto nivel moral y técnico, que nos van acompañar como tribunal para una apelación si corresponde o no. Los estándares en ética y prevención que ha formulado Capeco son muy importantes, hemos recibido reconocimiento de Confiep como primer gremio que hizo su código y el reconocimiento de APEC que nos ha tomado en cuenta para hacerlo.

¿Este código ha sido reconocido por países de la región?
Sí. Incluso se ha traducido. Sé con mucha alegría que, por ejemplo, en Corea lo usan. Es un instrumento muy importante. Lo vuelvo a repetir, la persona que revisó y acompañó esta tarea no es una persona que apareció por ahí. Es el ingeniero Pablo Ferreyros, un profesional reconocido en el mundo. Seguramente se podrán adicionar nuevas cosas, porque los códigos son instrumentos vivos. El código es una política gremial y ya no es potestativo de las empresas que formamos parte de Capeco solamente. Invitamos, asisten y reconocen en la Junta de Ética un espacio serio.