Golpes bajos a la formalidad

Hay dos iniciativas legislativas que se discuten en el Congreso y que de aprobarse perjudicarán al sector construcción, a la economía peruana y sobre todo a las familias que desean apostar por la formalidad para proveerse de una vivienda.

Una es la iniciativa relacionada a la consulta previa de pueblos originarios para proyectos de impacto. Se propone que la consulta sea vinculante. Sin embargo, esto va en contra del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales. La solución para atender las demandas de estas comunidades es otra. Capeco postula que cuando un proyecto de impacto regional se encuentre en la etapa inicial de aprobación, la zona de influencia directa debe contar con un plan de desarrollo territorial y un programa de inversiones priorizado, concertado con la población y las autoridades locales. Incluso, estas deben ser un prerrequisito para la marcha del proyecto, y hasta se debe dar la posibilidad de que sea la propia empresa la que ejecute este plan bajo una nueva modalidad de Planes por Impuestos.

La otra iniciativa es el proyecto que pretende reservar un 8% de las unidades que conforman un conjunto de viviendas para que sean entregadas a damnificados. En este caso, el principal problema que surgiría es el alza en el precio de las viviendas, ya que el constructor y promotor inmobiliario buscaría una valoración justa para sus proyectos, lo que sí perjudicaría a los posibles compradores quienes se alejarían de una oferta acorde a sus posibilidades.

De suceder eso, además, se frenaría la construcción de vivienda social porque con estos proyectos, los márgenes son las ajustados y los incrementos de precios no pueden ser asumidos por las familias. De esta forma, se estaría ahuyentando el objetivo de incrementar la oferta para disminuir el déficit habitacional, especialmente, para los más pobres, quienes al no tener alternativa de vivienda económica seguirían optando por la informalidad o la invasión de terrenos, con lo que se alimentaría un círculo vicioso que debemos erradicar.