Innovación y Sostenibilidad

Por: Arq. Luis Custodio L.

Hace 2 años, las empresas Arcotecho Perú y Corporación La Perla unieron sus esfuerzos para entregar una solución de vivienda social más rápida, antisísmica, sostenible, económica y con tecnología de punta.

Se trata del Sistema de Losas Vigacero que por sus características técnicas logra optimizar la mano de obra, es de fácil instalación, tiene mejor comportamiento termoacústico, entre otras ventajas. Este sistema de techo aligerado está conformado por viguetas prefabricadas de acero estructural galvanizado y casetones de poliestireno expandido EPS de alta densidad, que facilita la construcción de losas aligeradas (techos) de una manera más rápida y sencilla.

En agosto de 2014, el sistema Vigacero fue aprobado por el Ministerio de Vivienda para su uso en obra. En tanto, los ensayos realizados en la Pontificia Universidad Católica del Perú – PUCP, daba conformidad de su gran resistencia. Esto se suma al valor agregado de mejor confort térmico y resistencia al fuego mayor a dos horas incluso para espesores de acabado de 3 mm al incorporar en el empaste una malla RF de fibra de vidrio con aditivos especiales.

Por otro lado, en julio de 2018, SENCICO aprobó con Informe Técnico el nuevo sistema constructivo de patente canadiense RBS Azembla para muros de vivienda con encofrados permanentes, que tiene mayor valor agregado que una pared convencional. Este fue aprobado por el Ministerio de Vivienda y Construcción el 29 de junio 2019 obteniendo la resolución que permite su utilización en viviendas de hasta cinco pisos.

El RBS Azembla se autoencofra con viguetas y casetones de Vigacero, que tiene como otra virtud cubrir a la vivienda con una superficie que le otorga mayor aislamiento térmico. Además, al ser utilizada como losa de entrepiso proporciona un diafragma rígido a la estructura vertical y a la cimentación y ahorra 370 litros de agua por cada 100 m2 de losa aligerada de concreto armado.

Cabe resaltar la importancia de este tipo de sistemas, ya que en el reciente Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, la adolescente Greta Thunberg reclamaba ante el mundo, un año después de decirles a los líderes empresariales y políticos que despertaran ante el cambio climático y previo a la sesión dedicada a este tema, transmitió su mensaje clave: “escuchad científicos y actuad ahora…”

Por ello, es transcendental que la vivienda social actual priorice el AHORRO ENERGÉTICO y la CONSTRUCCIÓN SOSTENIBLE.

Los muros armados con paneles prefabricados de la patente RBS Azembla, ahorran un 30% de la huella de carbono por el menor volumen de concreto empleado: solo requiere un espesor de 6.4 cm, en vez del típico e=10 cm para edificaciones de hasta dos pisos y en el caso de las losas Vigacero, el ahorro en la huella de carbono de los materiales es superior al 30%, con lo cual este sistema constructivo: RBS en muros y Vigacero en losas se convierte en la elección actual para la vivienda piloto de 30 m2 en una urbanización de Mala.

La sinergia de estas dos empresas asociadas de CAPECO promueve un sistema innovador para elevar la calidad de vida de más familias peruanas considerando ahorro de tiempo, dinero generando además mayor confort térmico en las viviendas. Tiene cero mantenimientos. Poseen versatilidad para el diseño de todo tipo de edificaciones y es un ejemplo de lo que realiza la actual gestión de la Cámara de la Construcción, donde varias empresas en conjunto pueden ofrecer más beneficios a la industria.

Todos sabemos que en la actualidad 120,000 hectáreas de bosques desaparecen cada año de nuestra Amazonía y el Ministerio de Vivienda a través del Bono Verde está incentivando que los nuevos proyectos inmobiliarios incorporen conceptos de vivienda sostenible, por lo cual Sistemas como RBS y Vigacero, que ahorran encofrado y solo utilizan mínimo apuntalamiento, ayudan a disminuir el impacto climático actual, además de promover una mayor conciencia ambiental y ahorro del agua en todas las partidas y otras actividades de nuestra industria de la construcción.

Hoy los arquitectos, ingenieros y empresarios debemos tener en cuenta que nuestras decisiones actuales son vitales para el futuro de nuestras ciudades y la presente generación nos exige que seamos cada vez más responsables con nuestro planeta.