LEY N° 30754

Ley Marco de Cambio Climático y Construcción Sostenible

El pasado martes 17 de abril, el presidente de la república, el Ing. Martín Vizcarra, promulgó la Ley Marco sobre Cambio Climático. En líneas generales, esta norma tiene como objetivo establecer disposiciones para la planificación, ejecución, articulación, monitoreo, evaluación, reporte y difusión de la gestión nacional ante el cambio climático. Se desea lograr esto a través de 3 acciones concretas: el fortalecimiento de la administración, institucionalidad y desarrollo de capacidades del sector público; la reducción de la vulnerabilidad del país mediante acciones de resiliencia de la población, ecosistemas, infraestructura y sistemas; y finalmente, el desarrollo y promoción de capacidades del sector privado, la sociedad civil y los pueblos indígenas.

Entre muchas de las características importantes de esta Ley, cabe resaltar el artículo 3 –que presenta los enfoques para la gestión integral del cambio climático– y, puntualmente, el inciso 3.5. Mitigación y Adaptación basada en la planificación territorial. Este ítem hace un llamado a la incorporación de medidas de mitigación del cambio climático en los procesos constructivos y de adaptación de edificaciones existentes. En este sentido, se hace referencia explícita al término de construcción sostenible para la creación de ciudades sostenibles, una inclusión sumamente importante ya que, a nivel nacional, no se suele tomar en cuenta este tipo de desarrollo al hablar de infraestructura y edificaciones. En línea de esta normativa que implica el apoyo a la construcción sostenible por parte del Estado, en el 2015, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, de la mano con Peru Green Building Council, el Ministerio del Ambiente y CAPECO, desarrollaron el Código Técnico de Construcción Sostenible, un documento normativo aprobado por el Gobierno que brinda pautas para el desarrollo de edificaciones sostenibles. El enfoque de esta norma está en el ahorro de agua, energía y confort térmico de los usuarios.

El Código está vigente y es voluntario, sin embargo, su difusión y aplicabilidad no fue la esperada. Es por esto que se está trabajando en la versión 2 del documento, con el objetivo de que sea un poco más inclusivo respecto a otros temas relativos a la construcción sostenible y, además, que se vuelva obligatorio para el sector público.

También aplaudimos la promulgación del Decreto Supremo 2016-022, norma que promueve la creación de beneficios municipales como una bonificación de altura para los proyectos sostenibles. Al igual que el Código, esta normativa es voluntaria, por lo que su aplicación no ha tenido el alcance esperado; sin embargo, ya varias municipalidades la han adoptado y desarrollado sus ordenanzas verdes, como las de San Borja y Miraflores. Por ejemplo, la primera ofrece a sus desarrolladores una bonificación substancial de altura si es que estos cumplen con requerimientos de retiros adicionales, techos verdes y una certificación de renombre internacional. Pero, aunque contamos con iniciativas, aún estamos lejos de llegar al camino ideal.

A fines de abril, tuve la suerte de participar en la feria y conferencias “Greencities Málaga 2018”, en donde pude ver cómo los países europeos desarrollan la planificación de sus ciudades con la meta de convertirse en Smart Cities. Más allá de hacerlo por un decreto o una obligación legal, lo hacen por el beneficio que les trae a corto y mediano plazo: el ahorro, la optimización de recursos y la mejora en la calidad de vida de sus usuarios, a quienes no ven como tales, sino como clientes con requerimientos y opiniones independientes.

Es a este punto a donde debemos llegar. Apoyándonos en la Ley Marco sobre Cambio Climático y las diversas ordenanzas y normativas que se desarrollarán de acá al 2030, el Perú debe querer desarrollarse de manera sostenible por los innumerables beneficios que este enfoque le trae al país y a sus ciudadanos. Por otra parte, también es importante tener en cuenta que La Ley Marco hace una continua referencia a las Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (iNDC, por sus siglas en inglés) que el país debe documentar para el año 2030. Como se sabe, estas Contribuciones son un compromiso de la comunidad internacional para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), acorde con la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), y no exceder los 2 °C de temperatura en el planeta respecto a la época preindustrial. Constituyen, además, aportes clave a las negociaciones sobre el nuevo acuerdo climático global en la COP21 que se realizará en París.