Otra vez la informalidad

La deflagración producto de una fuga de gas de un camión cisterna que transportaba GLP en el distrito de Villa El Salvador, ha causado hasta el cierre de la presente edición, la muerte de 30 personas. Lo ocurrido es una prueba más de los efectos perniciosos de una tolerancia a la informalidad que se da en nuestro país y que nos cuesta reducir sensiblemente, entre otras cosas, porque las autoridades no hacen esfuerzos suficientes para combatirla y porque existe una alta tolerancia hacia la existencia de operadores informales.

CAPECO hace dos años lanzó la iniciativa llamada Construyendo Formalidad, en la que se advierte de la necesidad de contar con proveedores que puedan garantizar cierto nivel de calidad y que sean capaces de responder frente a la desgracia de una manera oportuna y adecuada.

Del infortunio en Villa El Salvador también se sostiene que uno de los factores que provocó el accidente del camión fue el mal estado del pavimento. Independientemente de si hay inconvenientes en cuanto a los trabajos de conservación de vías, el principal problema es que no se asignan recursos permanentes y no hay ninguna autoridad que vigile que se haga.

El Ministerio de Economía debería tener mejores procedimientos para asegurar condiciones adecuadas de las infraestructuras durante toda la vida útil prevista. No es razonable pensar que un bache o desnivel sea la única causa del accidente. Esa excusa es la forma en que se escudan los verdaderos responsables. No existe una buena política de operación ni de mantenimiento de las infraestructuras en general.