Pesada carga

A través del Decreto de Alcaldía N° 011, la Municipalidad de Lima dispuso la restricción de la circulación de vehículos de transporte de carga y/o mercancía en las vías más importantes de la ciudad. Para el sector construcción e inmobiliario, estas medidas vienen generando una serie de perjuicios tanto en la parte operativa de la actividad, así como un fuerte impacto económico a las empresas, a los productos, al transporte, a los trabajadores de construcción y, por último, a los consumidores finales por el encarecimiento de los costos y el retraso en la ejecución de las obras públicas y privadas.

En la parte operativa, se ha restringido la circulación de los vehículos de carga pesada por vías locales (calles, jirones, etc) lo cual hace imposible proveer de materiales de construcción a los lugares donde se ejecutan las obras, que pueden ser en cualquier tipo de vía, como se sabe.

Tampoco se ha considerado que los principales materiales de construcción, como el fierro, el ladrillo, los agregados y, en especial, el concreto, no pueden ser transportados por vehículos de menor tamaño, sino que requieren necesariamente unidades de mayor dimensión por las características físicas de los productos y por optimizar la circulación de los mismos en menos viajes. El encarecimiento de los fletes y las demoras en las obras van a ser significativos. Por lo pronto, en el caso del concreto premezclado implicaría un incremento del precio de su producto de hasta 40%, lo que significaría un aumento de 2% del costo total de construcción.

Es evidente que las medidas impuestas carecen de razonabilidad, pues no se han medido los perjuicios ni establecido metas claras de reducción de la congestión o de la contaminación. El alcalde de Lima parece no comprender el impacto de esta medida, y ha tildado de “privilegiados” a quienes han hecho pública su oposición a ésta.

Ojalá que cambie de opinión. Es urgente suspender la aplicación de esta restricción y conformar una Mesa Técnica público-privada para plantear soluciones idóneas y razonables al grave problema vial y de transporte de la capital.