Recomendaciones básicas para disponer de una instalación eléctrica segura

Por: Ing. Orlando Ardito
Gerente general de EPEI-Perú

Una instalación eléctrica segura y confiable es aquella que reduce al mínimo la probabilidad de ocurrencia de accidentes que pongan en riesgo la vida y la salud de los usuarios, reduciendo asimismo la posibilidad de fallas en los equipos eléctricos con que se cuenta, evitando la consiguiente inversión de dinero necesaria para su reparación o reposición.

La confiabilidad de una instalación eléctrica la brindan tres parámetros:

– Un buen diseño.
– El uso de mano de obra calificada y certificada al momento de realizar la instalación.
– El uso de materiales adecuados y de calidad garantizada (que cumplan las normas técnicas y reglamentos vigentes) en la instalación.

Con el paso del tiempo, los problemas típicos que se pueden presentar en una instalación eléctrica son el incremento de la carga eléctrica de nuestra instalación y el deterioro de los elementos que la conforman, ocasionando fallas en la instalación que se pueden traducir, entre otros, en accidentes eléctricos.

Otro hecho que garantiza la seguridad de nuestra instalación eléctrica es la vigencia de los materiales que estamos usando en ella. En este aspecto debemos tener presente que la vida útil de los cables eléctricos -que son encargados de transportar la energía en la instalación- es de 20 años, siempre y cuando: a) sea un producto de buena calidad, b) haya sido correctamente dimensionado para la cantidad de artefactos que va a abastecer de energía c) no haya sido sobrecargado durante su utilización.

El incumplimiento de cualquiera de estas situaciones disminuye de manera importante la duración, por esta razón es recomendable que se revise el diseño de cualquier instalación que este próxima a cumplir los 20 años desde su puesta en funcionamiento, volviendo a hacer el análisis correspondiente y cambiando los elementos que la conforman.

ACOMETIDA, MEDIDOR, TABLERO

La Energía que recibimos en nuestra instalación puede llegar en forma aérea o subterránea. De cualquiera de estas dos maneras, la Acometida es el punto por medio del cual ingresa la energía eléctrica a nuestro Medidor.

El Medidor sirve para contabilizar la energía eléctrica que se está consumiendo dentro de la instalación. Siguiendo su camino, la energía eléctrica llega al tablero general interior de la instalación.

Debemos recordar que el tablero general sirve para administrar adecuadamente la energía al interior del predio del usuario y, además, es el lugar en donde deben concentrarse los sistemas de protección que brindan seguridad al usuario.

SISTEMAS DE PROTECCIÓN

Los interruptores de protección permitirán que, en caso se presente un riesgo eléctrico para la instalación, se suprima automáticamente el suministro de energía eléctrica.

Estos pueden ser diversos. En instalaciones antiguas se usaba una llave de cuchilla, con conductores de plomo como fusibles de protección que “abrían” el circuito cuando circulaba mucha corriente por el mismo, pero debido a que no brinda la seguridad necesaria actualmente se recomiendan interruptores termomagnéticos para proteger a toda la instalación eléctrica. Adicionalmente se hace imprescindible el uso de interruptores diferenciales para la protección de las personas contra los riesgos de electrocución.

Los interruptores termomagnéticos actúan en el caso de una sobreintensidad ya que, al haber un exceso de la corriente eléctrica circulando, lo cual se traduce en el incremento de la temperatura de dichos conductores (cables), “abren” el circuito evitando daños mayores como son los incendios.

Por su parte, los interruptores diferenciales actúan “abriendo” al presentarse una “corriente de fuga a tierra” en alguna parte del circuito interior, esta descarga de corriente eléctrica hacia tierra puede producirse a través de alguna persona generándole un riesgo de muerte por electrocución.

El tablero general sirve para administrar adecuadamente la energía al interior del predio. Acá se ubican los interruptores termomagnéticos e interruptores diferenciales que ante una eventual sobrecarga suprimirán automáticamente el suministro de energía eléctrica.

 

CIRCUITOS DE LA INSTALACIÓN ELÉCTRICA

Es recomendable que del tablero general de toda instalación eléctrica salgan tres circuitos: Circuito de luminarias, circuito de tomacorrientes y circuito de cargas fuertes.

El primero está dirigido a todas las luminarias de la instalación (focos, tubos fluorescentes, dicroicos, reflectores, etc.). El segundo debe llegar a todos los lugares donde sea necesario conectar un aparato eléctrico. Y el tercero debe abastecer a todas las cargas que consumen altos valores de corriente eléctrica (cocina eléctrica, terma eléctrica, etc.)

Esta división de circuitos se realiza con el fin de balancear la carga total de la instalación eléctrica. Según el Código Nacional de Electricidad, el calibre mínimo de los conductores debe ser de 2,5 mm².

LA PUESTA A TIERRA DE LA INSTALACIÓN ELÉCTRICA

Asimismo, al tablero general llega la conexión a tierra de la instalación eléctrica y de allí se debe distribuir al 100% de los circuitos: Iluminación, tomacorrientes y de cargas fuertes. Por esta razón en el tablero se observa un cable de cobre, usualmente desnudo, que viene desde la puesta a tierra; y, el cable de tierra, usualmente con aislante de plástico de color verde o amarillo, que va para los circuitos de la instalación. El Código Nacional de Electricidad obliga a que el 100% de la instalación debe estar conectada a la Puesta a Tierra.

LOS CONDUCTORES

Los cables eléctricos que salen del tablero y se dirigen a los tomacorrientes, luminarias y a las cargas fuertes deben de ser correctamente dimensionados con el fin de resistir, no solo la carga eléctrica actual sino también la carga eléctrica futura que se vaya a poner en dicha instalación, a lo largo de su vida útil.

Asimismo, es importante tener en cuenta la vida útil de los conductores que usamos es de 20 años debido al envejecimiento natural del plástico aislante, por lo que en las instalaciones con un tiempo de funcionamiento superior a este, se debe de hacer el análisis de cargas correspondiente y cambiar los elementos que la conforman.

En muchas instalaciones eléctricas, con el fin de “ahorrar dinero”, se instalan cables eléctricos “alternativos” (subestándares o falsos) de otros materiales distintos al cobre, de menor diámetro o calibre del que debería usarse de acuerdo a la cantidad de equipos que van a conectarse a este cable, esto ocasiona un sobrecalentamiento del cable, que se traduce en pérdida de energía que se paga en el consumo mensual y un deterioro prematuro del aislamiento del mismo, lo que finalmente termina poniendo en contacto los conductores de cobre desnudos y ocasionando cortocircuitos.

Es importante que tomemos conciencia de que todo alambre o cable eléctrico tiene un diámetro determinado debido a lo cual la cantidad de corriente eléctrica que puede transportar tiene un límite. El correcto dimensionamiento de los conductores eléctricos de la instalación eléctrica interior (la correcta selección del diámetro/grosor del cable a usar) justamente nos asegurará que en un futuro estos conductores no sufran sobrecalentamiento, evitando de esta manera la presencia de cortocircuitos.

CIRCUITO DE TOMACORRIENTES Y DE CARGAS FUERTES

El circuito de tomacorrientes que termina en cada tomacorriente de la instalación debe de incluir el cable a y tierra, es significa que cada tomacorriente debe de tener tres entradas.

Según el Código Nacional de Electricidad, por cada circuito anular se puede instalar 8 tomacorrientes dobles como máximo. Un circuito anular es el que está formado por todos los tomacorrientes que dependen de un par de conductores eléctricos de alimentación y un conductor de protección, en conclusión, en cada par de conductores eléctricos solo deben instalarse 8 tomacorrientes dobles como máximo.

Sobre los dispositivos a usar en los circuitos de tomacorrientes existen normas de seguridad que les permiten un funcionamiento adecuado. Es muy importante conocer la máxima capacidad de corriente de un tomacorriente a modo de no sobrecargarlo con múltiples empalmes y conexiones. Tampoco debe permitirse utilizar el tomacorriente sin enchufe, es decir insertando directamente el conductor al tomacorriente ya que esto causa peligros constantes en la conexión y probabilidades de cortocircuito.

CIRCUITO DE LUMINARIAS

Es recomendable usar equipos de ahorro de energía en el circuito de luminarias, estos equipos permitirán disminuir el pago de energía eléctrica de los usuarios y gozar de una instalación de calidad.

Para los circuitos de luminarias deben considerarse interruptores que puedan soportar adecuadamente la máxima corriente que exige cada carga conectada. Asimismo, es importante tener en cuenta que estos interruptores cumplan con las Normas de Seguridad Eléctrica que les permiten un funcionamiento prolongado en número de maniobras, un buen aislamiento y buena calidad en sus contactos.

EMPALMES Y UNIONES

En toda conexión y unión que se realice en una instalación eléctrica se debe de asegurar la calidad de la instalación eléctrica. Los empalmes y uniones deben realizarse garantizando una unión perfecta entre los cables. Para lograr esto es importante tener en cuenta la calidad de los elementos usados en esta operación, incluyendo las cintas protectoras usadas sobre la unión.

Las conexiones y empalmes deben de usarse para la conexión de los cables con los equipos de protección del tablero general y para las derivaciones de los conductores en la conexión a los tomacorrientes o luminarias.

En cambio, no deben usarse conexiones y empalmes con el fin de unir tramos de cables de longitudes pequeñas y de esta manera lograr tramos de cables de longitudes mayores, porque de esta manera se introducen posibles puntos de falso contacto entre conductores, que ocasionan sobrecalentamiento, deterioro del aislamiento y posibles cortos circuitos.

CONCLUSIÓN

La seguridad eléctrica interior depende de varios factores. Si tomamos en cuenta las recomendaciones anteriores, nuestra instalación eléctrica será de calidad y garantizará la seguridad de los usuarios, evitando accidentes y pérdidas de vidas humanas, así como las pérdidas económicas que se derivan.