Recuperación del jirón Amazonas en Chachapoyas

El jirón Amazonas es una vía principal del Centro Histórico de Chachapoyas. En ella, se desarrolla comercio y vivienda desde tiempos de la colonia. Se lucen casonas blancas de hasta dos pisos, con techo a dos aguas y edificadas en adobe; así como puertas, ventanas y balcones en madera. Lo que se aprecia hoy es el resultado de un minucioso trabajo que inició a finales del año 2007, gracias a un programa llamado Puesta en Valor de Pueblos Históricos y Turísticos, a cargo del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y su Plan Copesco, que logró devolver a su estado arquitectónico original esas casonas que habían sido maltratadas por el tiempo y sus usuarios.

La ciudad de Chachapoyas ubicada en el departamento de Amazonas, al nororiente del Perú, es una de las más visitadas por ser lugar de paso al Complejo Arqueológico de Kuélap y otros puntos de la selva. Su centro histórico fue parte de un programa de valorización, que empezó por el jirón Amazonas, que fue revitalizado y entregado como un nuevo punto turístico hace más de 10 años.

Las labores de recuperación de este jirón fueron la remodelación, restauración y conservación de las fachadas de las casonas ubicadas en las cuadras 4, 5, 6, 7 y 8. La intervención incluyó la ejecución de las especialidades de arquitectura, estructuras, instalaciones mecánicas eléctricas (electricidad, telefonía y tv cable), instalaciones sanitarias (drenaje pluvial), pavimento de piedra y restauración de la canaleta de piedra existente bajo el pavimento actual.

¿CÓMO EMPEZÓ LA RECUPERACIÓN?

En el quinquenio del gobierno de Alejandro Toledo se firma un convenio entre el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), el Instituto Nacional de Cultura (INC) y Proinversión para desarrollar el Plan Maestro de Desarrollo de Kuélap, que comprendía un planeamiento e identificación de proyectos turísticos. Entonces, ProInversión destino S/ 143,000 para dicho plan que estuvo dirigido a recuperar especialmente Kuélap, este atractivo turístico que, finalmente, obtuvo aproximadamente S/ 17 millones para su puesta en valor.

En ese marco, el ingeniero Jorge Chávez Rodríguez, ex Director Nacional de Desarrollo Turístico del Mincetur y, posteriormente, del Plan Copesco, informa que aparte de Kuélap, se empezó a programar la intervención en otras áreas complementarias y en otros monumentos íconos del circuito turístico nororiental del país, buscando la descentralización del turismo en el Perú, que se concentra con más de 90% en el sur del país.

“Ya teníamos un programa que se llamaba Puesta en Valor de Pueblos Históricos y Turísticos que se creó para aplicarlos en varios destinos. En ese entonces, estaba liderado por la arquitecta Rosana Correa. En Amazonas, además de Chachapoyas, se intervino en Nuevo Tingo, Leymebamba, María, San Bartolo. Estos pueblos destinados a ser centros de soporte a la actividad turística, se ubican a lo largo del valle del Rio Utcubamba”, acota.

De igual manera se desarrolló el proyecto del teleférico de Kuélap, concebido para acceder al complejo arqueológico cómodamente por una vía por cable de 4 km. Antes de esa construcción, se accedía a Kuélap por una trocha carrozable de 50 km. “Mi equipo lo dejó con el proyecto a nivel de SNIP aprobado, pero el MEF lo transfirió a ProInversión y quedó hibernando durante todo el periodo de Alan García. Se retoma con Ollanta Humala, donde tuvo un gran avance de obra y fue inaugurado durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski”, recuerda.

Considerando la revalorización del Complejo Arqueológico de Kuélap, había que seguir en paralelo con el programa de Mejoramiento del Centro Histórico de Chachapoyas, capital de Amazonas y punto de llegada de turistas.

Analizando la dinámica urbana de la ciudad, se comenzó con el mejoramiento del jirón Amazonas, vía principal y que albergaba comercio, además de viviendas y un alto tránsito peatonal. “El PIP (Proyecto de Inversión Pública) original, incluía la Plaza de Armas, el jirón Amazonas y la Plaza Burgos, pero cuando se decide ejecutar se empieza con la vía porque era menos complicado”, comenta y agrega que las partidas a ejecutar incluyeron obras provisionales, preliminares, albañilería, revoques enlucidos y molduras, zócalos, pisos, cielorrasos, cubiertas, carpintería de madera, pintura y artefactos de iluminación, es decir fachadas. El pavimento, los servicios: cables, telefonía, agua y desagüe lo hicieron el municipio junto con el gobierno regional.

Para ello se destinó 906 mil soles. Se firma un convenio tripartito entre el Mincetur (Plan Copesco), la Municipalidad Provincial de Chachapoyas y el gobierno regional que financió el saldo del total requerido.

“Con Peter Lerche, reconocido antropólogo e investigador de la cultura Chachapoyas, se empezó la intervención a finales de 2007. En ese momento estaba como gobernador regional el ingeniero Miguel Reyes, entusiasta aliado del proyecto. Creamos una unidad ejecutora dentro de la región para que se especialice en proyectos turísticos y los lleve a cabo. También tuvo valiosa participación el alcalde Enrique Torres, con quien elaboramos el desarrollo inicial del jirón Amazonas y luego el expediente técnico”.

Los criterios tomados por los especialistas incluían que los muros de adobe se respetaran en sus espesores y detalles arquitectónicos; que se eliminaran de las fachadas los morteros de cemento-arena o barro-yeso y se reemplazaran por enlucidos nuevos de barro; regresar a los techos y cielorrasos de quincha (caña, barro y yeso) que forman los aleros; que las puertas y ventanas volvieran a ser de madera y que la pintura aplicada sea según los colores encontrados en el estudio cromático.

 

Cuando terminó la gestión de Enrique Torres, es elegido como nuevo alcalde Peter Lerche. Con él, se continuaron los trabajos y se sumó al equipo el arquitecto Raúl Zamalloa, un especialista en monumentos coloniales. El proyecto planteó crear un corredor de caminata entre la Plaza de Armas y la Plaza Burgos, implementando una mayor área de comercio y de servicios.

“La intervención tuvo un componente social, al inicio hubo problemas cuando se declaró que el jirón sea peatonal. Los comerciantes se preguntaban cómo iban a ingresar su carga, su mercadería, pero se les explicó que ganaban más con el incremento de público. Ahora ya está ordenado y están siguiendo algunas normas de diseño que tiene el municipio y lo más importante es que la propia población lo ha vuelto sostenible con el cuidado, orden y limpieza. Otro inconveniente en el jirón Amazonas fue convencer a los moradores sobre la rehabilitación de sus fachadas. Algunos hasta pedían que les reemplazaran sus puertas, ventanas y hasta balcones viejos y apolillados. En algunos casos, el expediente técnico sí contemplaba este reemplazo, pero en otros estaba la restauración. Hubo un labor de sensibilización a través de una explicación didáctica y diálogo con cada poblador”, comenta.

PLANTEAMIENTO GENERAL

Sobre la base de su recuperación urbano-arquitectónica, las fachadas de todos los inmuebles se sometieron a una intervención tendiente a conseguir que ellas vuelvan a presentar sus condiciones originales en el aspecto volumétrico, de escala y de acabados apoyada en la información recogida in-situ y corroborada o modificada por las exploraciones en obra.

Los criterios tomados por los especialistas incluían que los muros de adobe se respetaran en sus espesores y detalles arquitectónicos y en el caso de la construcción de un muro de este material, se seguirían las mismas pautas para su fabricación y colocación.

En cuanto a los revoques o revestimientos los especialistas eliminaron de las fachadas los morteros de cemento-arena o barro-yeso y los reemplazaron por enlucidos nuevos de barro. Los enlucidos de barro existentes, se limpiaron y una vez descubiertos se resanaron aquellas partes faltantes o que afectaron la integridad de la superficie.

Los techos y cielorrasos de quincha (caña, barro y yeso) que forman los aleros, se restituyeron y repitieron sin variaciones en sus elementos constructivos. Se revisaron los elementos de apoyo del cielorraso (canes o viguetas de madera) a fin de asegurar su estabilidad y seguridad.

Las puertas y ventanas independientemente de su estado de conservación, que no correspondían al modelo propuesto o era de material diferente a la madera, fueron reemplazados. Asimismo, se retiraron todas las puertas y ventanas de tipo reja de fierro o cortina enrollable y se reemplazaron por puertas y ventanas de madera, de diseño similar a las existentes en el mismo inmueble o en otro de la calle.

Antes y después. El tema de sensibilización fue minucioso. “Al inicio hubo problemas cuando se declaró que el jirón sea peatonal. Los comerciantes se preguntaban cómo iban a ingresar su carga, su mercadería, pero se les explicó que ganaban más con el incremento de público. Ahora ya está ordenado y están siguiendo algunas normas de diseño que tiene el municipio”, informa el ingeniero Chávez.

 

La pintura aplicada fue de acuerdo a las características de los inmuebles con los colores encontrados en el estudio cromático, tanto para paredes y la carpintería de madera.

La intervención arquitectónica en cada una de las casas estuvo basada en las fichas preparadas en el expediente técnico, que fue elaborado por el gobierno regional y aprobado por el INC Chachapoyas, Copesco nacional y Municipalidad Provincial de Chachapoyas.

DETALLES

El ingeniero Chávez comenta que durante los trabajos se descubrió un canal colonial en medio del jirón. “El canal colonial de drenaje situado en medio del jirón, entre las dos aceras fue restaurado. Al principio el plan era que se quede expuesto al público cumpliendo con su función, sin embargo, el INC no lo permitió y se tuvo que tapar. Entonces se decidió construir el drenaje pluvial a ambos lados de la vía. No obstante, si en algún momento se decide exponer al público parte del canal colonial, se podría hacer mediante coberturas de vidrio resistente”, detalla.

Otra acotación del ingeniero Chávez fue que para mantener la arquitectura colonial y convertir en paseo peatonal al jirón, el equipo de trabajo optó por el empedrado del pavimento. “El alcalde de entonces donó la piedra de su propia cantera. Había dos tipos. Una piedra caliza que era impenetrable y otra intermedia, entre caliza y arenisca, que no se desgasta y era más trabajable. Incluso se hicieron análisis de fricción, desgaste; así como compresión y el pavimento de piedra funciona sin problemas”, informa…

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