Simplificar lo simplificado

El mismo Decreto de Urgencia 021-2020, establece que las obras que están incluidas en estos proyectos especiales no tramitarán licencia de habilitación urbana ni de edificación. Craso error. Esto sigue una malentendida idea de simplificación administrativa. Se hizo lo mismo para los proyectos de vivienda que se construían en el marco del Plan de Reconstrucción y no generaron ninguna aceleración.

Es un mal precedente que el Estado incumpla las normas que él mismo otorga, aduciendo que son onerosas. Con el mismo derecho los ciudadanos dirán “¿Y por qué tengo yo que cumplir una norma que el propio Estado no cumple?”.

Además, la norma vigente establece que los proyectos públicos especiales, es decir, proyectos de gran relevancia, tienen licencia automática que se otorga bajo determinadas condiciones y presentando ciertos requisitos. Se entrega la licencia en el mismo instante en que se presentan los papeles. No hay razón para extender este mal ejemplo.