Vía Expresa Línea Amarilla: Solución o problema

Tremendos dolores de cabeza tienen los conductores que transitan por la Vía Expresa Línea Amarilla y que quieren llegar de manera rápida al aeropuerto, pues al llegar a la zona del Callao el número de carriles se reduce y debido a un semáforo se bloquea la circulación fluída generando un tremendo cuello de botella vehicular.

Es importante recordar que dicha Vía Expresa Línea Amarilla, cuenta con una extensión de 9 km, 13 viaductos y permite un tiempo de viaje desde el Trébol de Monterrico (Santiago de Surco) hasta dicho lugar de solo 30 minutos. Sin embargo, existe un problema entre las municipalidades de Lima y Callao, que no ha permitido generar una correcta conectividad en
el transporte.

La dificultad estriba que cuando los vehículos que circulen por la Vía Expresa Línea Amarilla vayan en dirección al Callao se encontrarán con un panorama caótico. La autopista, que une San Juan de Lurigancho con el Callao en 20 minutos, termina en la Av. Morales Duárez, a casi dos kilómetros de la Av. Faucett, donde los tres carriles por sentido de la Línea Amarilla se convierten en dos.

El mayor inconveniente para los conductores que se dirijan al aeropuerto o a distritos como San Miguel es el cruce de Morales Duárez con Faucett. La preferencia la tienen allí los vehículos
que circulan por esta última vía. Los otros deben esperar unos cuatro minutos hasta que el semáforo les dé luz verde o el policía les permita circular. Una vez más la informalidad en la gestión pública denota esta tremenda incongruencia que por falta de un adecuado diálogo entre las autoridades de Lima y Callao generan un tremendo caos donde resultan perjudicados los usuarios.

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