Comunicado Cesel*

Cesel S.A. Ingenieros Consultores, empresa peruana multidisciplinaria fundada en 1972, con cerca de 900 personas en su plantel, y con sucursales en cinco países de Latinoamérica, considera importante aclarar algunos conceptos equivocados que se han difundido recientemente relativos a su participación en la supervisión de la obra de remodelación del Hospital Antonio Lorena del Cusco, cuya ejecución (agosto 2012 – marzo 2015) estuvo a cargo de un consorcio liderado por la firma constructora brasileña OAS, involucrada en muy serios actos de corrupción local e internacional descubiertos con posterioridad y que en el Perú ha sido acusada -entre otros cargos- de obtener el contrato de obra suscrito con el Gobierno Regional del Cusco mediante prácticas ilícitas que comprometerían a las más altas esferas de los gobiernos nacional y regional de entonces.

El contrato de OAS fue adjudicado el 12 de julio de 2012, tres meses antes de la adjudicación y firma del contrato de supervisión de Cesel el 9 de octubre de 2012, y en base a licitaciones llevadas a cabo por entidades distintas, UNOPS y GRC, respectivamente. Cesel no tuvo participación ni injerencia alguna en el proceso de adjudicación y contratación de OAS por parte de UNOPS. Además, Cesel no solo nunca había supervisado obras ejecutadas anteriormente por esta firma brasileña, sino que jamás le prestó servicio profesional alguno, pues Cesel nunca ha contratado ni brindado servicio alguno a ninguna empresa contratista de obra, siguiendo al respecto un muy estricto protocolo para evitar cualquier eventual conflicto de intereses al momento de supervisarlas.

Ciertas informaciones pretenden hacernos aparecer coludidos con el Gobierno Regional del Cusco y con el señalado contratista, cuando lo cierto -y probado- es que Cesel en todo momento actuó con arreglo a ley, al contrato y en defensa de los intereses públicos. Lamentablemente, este tipo de imputaciones son muy fáciles de hacer sin sustento alguno, en circunstancias en las que se ha puesto al descubierto una corrupción muy extendida en nuestro país. Sin embargo, es necesario, justo y de exigencia moral, saber separar “la paja del trigo”.

Prueba de la excelente actuación de Cesel, y de su reconocida severa exigencia de cumplimiento correcto de ejecución de toda obra son las 13 valorizaciones mensuales de obra, de un total de 23, que fueron objetadas y reducidas en sus montos por Cesel al contratista OAS, entre abril de 2013 y marzo de 2015, reduciéndolas en montos variables que ascienden a la suma global de S/ 94 millones, objetando pretendidas mayores cantidades de obra ejecutadas en estructuras, instalaciones sanitarias y en las especialidades eléctricas, mecánicas y de comunicaciones. Siendo que el contrato de la obra asciende a un total de S/ 204 millones, es fácil comprender la gran relevancia del monto de las valorizaciones correctamente objetadas por Cesel. ¿Acaso esto no evidencia lo absurdo e irracional de pretender imputarnos algún tipo de colusión con OAS?

Por otro lado, OAS solicitó, entre febrero de 2014 y marzo 2015, doce ampliaciones de plazo por diversos motivos, algunos procedentes y otros no, pretendiendo un total de 646 días adicionales (el plazo contractual para la ejecución de la obra era de 540 días). Cesel denegó casi todas ellas, recomendando al Gobierno Regional del Cusco otorgar en total tan solo 51 días de ampliación de plazo. Finalmente el Gobierno Regional de entonces le concedió a OAS un total de 136 días calendarios, es decir, 85 días más de lo que había recomendado Cesel. ¿No es acaso también esta estricta actuación de Cesel en lo que respecta a las ampliaciones de plazo una prueba evidente de la irrealidad de una posible actitud colusoria con OAS?

Está claro que una empresa supuestamente coludida con otra a la que debe supervisar, no le cuestiona a ésta sus valorizaciones ni sus ampliaciones de plazo en las magnitudes efectuadas por Cesel, ni lo hace desde el inicio de sus actividades. Ni tampoco propone al Gobierno Regional del Cusco, como Cesel lo hizo, que se deje sin efecto (resuelva) el contrato de OAS estando al 70% de avance, debido a claras infracciones normativas por serios retrasos contractuales en su ritmo de ejecución.

Todo esto lo ha manifestado Cesel documentadamente a la respectiva Fiscalía Supraprovincial Corporativa, en la investigación masiva iniciada en el año 2015 a decenas de personas, empresas y entidades relacionadas de una u otra forma con este proyecto; y lo reiteraremos y probaremos ante todas las instancias que sean necesarias, con las que venimos colaborando plenamente en procura de la verdad e identificación y castigo de los verdaderos responsables de los actos de corrupción que finalmente han provocado que el Hospital Lorena, ya avanzado en su construcción en un 70% y abandonado desde marzo de 2015 (hace más de 4 años), aún no pueda ser puesto al servicio de la comunidad.

* Comunicado alcanzado por la oficina de Cesel