El círculo virtuoso de la vivienda

Por: Ing. Alfonso Caillaux.

Hace algunas décadas en el Perú una gran cantidad de la población no tenía los recursos suficientes ni las oportunidades para tener una vivienda propia adecuada. Muchos recurrían a las invasiones y, durante años, autoconstruían sus casas. Estas no contaban con elementos básicos de calidad como agua, desagüe, energía eléctrica, áreas verdes ni zonas de esparcimiento. Estaban ubicadas muy lejos de los centros de trabajo y no eran diseñadas ni construidas para resistir los sismos o las crecidas de los ríos. Así, durante muchos años o décadas vivían en un lugar en construcción.

Hoy día, lamentablemente, aún muchas familias siguen invadiendo terrenos para autoconstruir sus casas, la mayoría de las veces sin supervisión técnica calificada debido a la gran informalidad (aproximadamente 70%) que aún existe en el país.

El círculo virtuoso de la vivienda en el Perú comienza a inicios del siglo XXI cuando el Estado crea el programa Mivivienda, que otorga un subsidio a las familias para que puedan aumentar la cuota inicial de su departamento y de este modo obtener cuotas mensuales más bajas de su crédito hipotecario, que gracias al subsidio si pueden estar al alcance de sus posibilidades.

Este subsidio es una inversión no un gasto ya que el beneficio social es enorme. Familias con calidad de vida generarán mejores ciudadanos sin lugar a dudas y con más oportunidades para desarrollarse.

Hoy las familias no son numerosas y el área de las viviendas puede ser pequeña pero con áreas sociales de uso común, es la tendencia a nivel mundial que va de la mano con los mayores costos. Las ciudades deben crecer verticalmente con orden, respetando los parámetros y así las personas estarán más cerca de los lugares de trabajo, estudio y esparcimiento.

El programa Mivivienda permite el acceso a la compra de una vivienda con todas las condiciones para que la población tenga buena calidad de vida, ya que los proyectos son desarrollados y construidos por privados: Inmobiliarias y constructoras profesionales con experiencia, que invierten comprando los terrenos y en los gastos preoperativos; y con la intervención de un banco que financia desde el inicio de la construcción a las familias que acceden a un crédito hipotecario.

Este hecho constituye un círculo virtuoso de desarrollo porque toda la comunidad vinculada termina beneficiándose.

Las primeras beneficiadas son las familias que acceden a una mejor calidad de vida con una vivienda bien diseñada y construida, cerca de la ciudad ahorrando mucho tiempo y costos de transporte.

El Estado también sale ganando ya que llevar agua, desagüe y energía a la periferia de la ciudad es muy caro. Además, permitir que la gente viva en invasiones es discriminante y desmoralizador porque las condiciones de vida son paupérrimas.

Las empresas inmobiliarias y constructoras, proyectistas, proveedores, etc… también se benefician generando más puestos de trabajos formales directos e indirectos para miles de peruanos.

Las municipalidades también generan mayores ingresos por licencias, arbitrios e impuesto predial en beneficio de la comunidad.

El hecho de que las familias se muden y tengan sus viviendas propias en proyectos inmobiliarios bien diseñados y construidos también colabora con el sistema de propiedades y frena las invasiones. Al ser propietarios de departamentos, estas familias están en la formalidad y pueden ser sujetos de créditos en mejores condiciones que los informales. Asimismo, las familias que obtienen el subsidio deben ahorrar para su cuota inicial generando orden y disciplina que son valores importantes.

Con estos proyectos Mivivienda también se incentiva el desarrollo de proyectos de mayor nivel por las economías de escala que se generan y por la necesidad de más servicios que requiere esta población como centros comerciales, supermercados, cafeterías, etc… incentivando el desarrollo económico del país.

En conclusión, el adquirir una vivienda es un círculo virtuoso por el beneficio que genera tanto económica, política y socialmente.

El hecho que todos podamos ser propietarios y progresar disminuye la desigualdad y se generan más oportunidades.

Gracias a la nueva clase media que ha salido de la pobreza en los últimos años y que está accediendo a la compra de un departamento, el país en su conjunto está progresando y nuestra ciudad de Lima se está consolidando como una mejor ciudad y puede seguir creciendo económicamente y así convertirse cada vez más en un mejor lugar para vivir.

El Estado debe aumentar los subsidios a la vivienda para que miles de familias pueden ingresar a está círculo virtuoso de desarrollo.