El lío de los peajes

La controversia entre la Municipalidad de Lima y la empresa concesionaria de la llamada Línea Amarilla se ha agudizado gravemente. La amenaza de una rescisión del contrato se ha hecho más explícita por parte del alcalde Jorge Muñoz.

CAPECO había propuesto hace algunas semanas, que la Municipalidad contrate a un auditor internacional independiente para que identifique con claridad los hechos delictivos o irregulares que se habrían cometido en la negociación, suscripción y aplicación del contrato de concesión y que determine con precisión los montos cobrados de más y las retribuciones o reparaciones que corresponden pagar a OAS, que ganó la concesión, o a Vinci, la actual concesionaria.

Además, se sugirió que todos los indicios de corrupción que la Municipalidad haya detectado en sus procesos internos de investigación de los peajes sean puestos a disposición del Equipo Fiscal encargado de investigar a OAS, que se encuentran negociando un acuerdo de colaboración eficaz, al que se podría incorporar cualquier reclamación relacionada con Línea Amarilla.

De esta manera, la Municipalidad estaría mejor preparada para una renegociación o para una reclamación en el CIADI. El alcalde Muñoz, sin embargo, parece haber tomado un camino distinto. Ojalá que haya medido bien los riesgos de su decisión.