Francisco Dumler: “Sedapal será una institución más sostenible y mucho más eficiente”

Hacia el 2030, Lima será una ciudad de 15 millones de habitantes. Sedapal quiere llegar a una cobertura del 98%. A diferencia de otros servicios, el agua no concluye su ciclo al entregarla, sino que sufre un tratamiento de sus aguas residuales, que es parte de un proceso difícil.

Sin embargo, hay algo complejo que es la entrega de proyectos. ¿En qué consiste esto? Desde el día que Sedapal empieza a elaborar un proyecto hasta que lo entrega demora en promedio 10.4 años. Un ciudadano de Lima y del país en general, tiene que pasar 10 años de tenencia pacífica de un terreno para que luego le entreguen el título de propiedad. Luego de eso ya puede pedir el servicio de agua potable. Es inaceptable.

Y tiene otras connotaciones. A Sunass, por ejemplo, se le presentan los PMOs (Planned Maintenance Optimisation) o planes optimizados que son por 5 años, pero los proyectos se demoran 10. Este descalce produce que Sedapal sea una de las instituciones más líquidas del Estado porque acumula una especie de fideicomiso, es decir, el dinero de los proyectos que no puede utilizar. Tiene un ritmo de ejecución entre 400 millones y 500 millones de soles al año cuando debe ejecutar sobre los 1,000 millones.

¿Qué otra consecuencia trae, por ejemplo, con uno de sus mandantes que es FONAFE? De acuerdo al año, Sedapal representa entre 40% y 50% de todas las inversiones del sistema público. Si se ejecuta la mitad, evidentemente, todo se desacelera y empieza a crearse una masa crítica de retrasos.

PRIMERAS MEDIDAS

¿Qué es lo que ha hecho Sedapal como primera medida? A raíz de la dación del decreto de Ley 1248 de diciembre de 2016, en el que se abrió como parte del esquema de contrataciones del Estado, se empezó a trabajar con UNOPS (Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos) para poder revertir esta situación. Eso hace que este mecanismo sea mucho más transparente en la actualidad porque los mecanismos con UNOPS evitan que se procedan a hacer arbitrajes en el intermedio, evitan que se judicialicen los procesos. Los procesos solo son reclamables por el mismo postor. No es que se pueda reclamar o quejarse por otro que generalmente puede paralizar procesos.

Sedapal empujó este esquema del convenio con UNOPS, con muchas cláusulas anticorrupción, declaraciones juradas, mecanismos para tratar de garantizar todo. Y ya se lanzó el primer proyecto bajo esta modalidad, que además incluye el PMO: Sector Rinconada 300, que es el proyecto más grande de redes de agua y alcantarillado que se haya licitado en la historia republicana. Es aproximadamente de S/ 1,000 millones e incluyen 65 mil reposiciones de usuarios de colectores primarios, más unas 8,000 nuevas conexiones que están en el anillo que bordea Villa El Salvador, Villa María del Triunfo, San Juan de Miraflores y que beneficiará a más de medio millón de personas.

Cuando se logró sacar este proyecto, aprobado en Directorio; las gerencias de Sedapal que tienen sus propios procedimientos, subieron un paquete para juntar la parte importante de la demanda de proyectos del 2019 y 2020, que suma algo más de S/ 4,000 millones. Fue una especie de batalla ganada porque eso sí permitiría subir el ritmo de inversiones a Sedapal.

De esos S/ 4,000 millones, unos S/ 2,000 millones están todavía en fase de elaboración de proyectos y otros S/ 2,000 millones están en fase para entrar en procesos licitarios. Los expedientes están listos. Lo que se hará con los PMOs es revisarlos. De tal manera que lo que se tendrá es al ejecutor de obra, al supervisor y también un PMO que proyecto por proyecto garantice la correcta ejecución y sirva de gestor en sí mismo de las obras.

Se ha hecho un primer análisis costo – beneficio y la relación entre contratar un PMO y lo que dejamos de tarifar que en promedio puede ser 4 o 5 años, es de una relación 27 a 1. Sin contar el costo social y sin contar lo que necesita Sedapal en infraestructura o recursos para manejar estos procesos complejos.

Un dato del interior de Sedapal puede dar cuenta de esto. El área legal tiene 66 abogados que no tienen relación con los que hacen saneamiento físico legal y se tiene un área de ingeniería de proyectos con 44 ingenieros. Con ello, resulta que se tiene que migrar. Hay que devolverle la credibilidad a Sedapal en sus plazos de entrega. Si un proyecto debe cederse en 3 años, Sedapal lo hace en el triple o cuádruple de tiempo y esa práctica se tiene que cambiar en el sector público.

El segundo pilar es un tema de reposición de activos. En la actualidad, las ciudades se programan, reponen sus activos. ¿Y cómo hacen? Madrid, donde opera el Canal Isabel II u otras ciudades grandes en el mundo, firman contratos de largo plazo con operadores que se encargan de cambiar las matrices. Hacen que a la vuelta de 30, 40 años se cambien las tuberías matrices, la ciudad se renueva y sigue funcionando y operando en sus redes de agua y alcantarillado.

En nuestro país, cada vez que se monta una política nacional se olvida lo que está bajo tierra. Se tienen infraestructura de 70 u 80 años en sitios donde hay crecimiento vertical de viviendas. Eso es una contradicción porque si colapsa algún colector, evidentemente suceden hechos fortuitos como lo sucedido en San Juan de Lurigancho, que afecta la reputación de una organización.

Sedapal tiene un promedio de 7.3 roturas al día. Algunas causadas directamente por la antigüedad de los tubos y otras por trabajos bajo tierra. En otros países si se ofrece un contrato de reposiciónde 2 o 3 años nadie acepta porque se tiene que invertir en maquinaria, equipamiento, ingeniería especializada.

La única forma de quebrar esto es pasar a contratos de 10 o 15 años, en donde a ese proveedor, en base a KPIs, indicadores de cambio, se le va abonando por kilómetro de reemplazo de tubería, en base a una planificación de la ciudad. Este tema hay que traerlo a la mesa porque esta ciudad se va a volver insostenible.

ASOCIACIONES

El pilar número 3 es la participación privada y los sistemas de asociación público privada. Lima necesita aumentar su oferta de agua para que hacia el 2030 y 2040 no tenga problemas de abastecimiento. ¿Qué se está promoviendo? Se están completando estudios para crear empresas subsidiarias que puedan vender agua en bloque a Sedapal. Al ser una subsidiaria, Sedapal se reserva una acción dorada para que luego no licúen las acciones o puedan vender esa empresa sin la opinión vinculante de la institución. Así se garantiza una estructura de pagos take or pay, Sedapal le podrá transferir su tarifa a esta subsidiaria y ésta realiza la inversión reponiendo su Capex (gasto en capital) y Opex (excelencia operacional) de acuerdo a su plan. Además, sería de naturaleza indefinida, con lo que se tendría capital fresco, un operador privado que se mueve bajo las reglas de juego que Sedapal planteé.

Este esquema está muy avanzado y no necesita ninguna norma de rango de ley. Se han hecho los estudios jurídicos, han sido expuestos al Directorio, y es una parte del camino de cómo complementar los servicios que se necesitan hoy para garantizar agua a todo Lima.

Y el cuarto pilar, el último, es potenciar instrumentos de gestión innovativos. Hay que continuar promoviendo APPs. En este 2019 se tiene que terminar el proceso de Provisur, el primer proceso de desalación, que permitiría el abastecimiento continúo a cuatro distritos de playa del sur chico: Punta Hermosa, Punta Negra, San Bartolo y Santa María. También las obras de cabecera de cuenca, que es el último gran trasvase que quedaría pendiente de hacer.

Hace unos 30 años se colocaba un gran conector y se traía agua a Lima. Hoy eso es casi imposible, hay que sacar licencias sociales, las comunidades exigen otro tipo de relacionamiento. En ese contexto se desplegará un proyecto de servicios ecosistémicos. Hay que recordar que el 1% de la tarifa de agua de los limeños va a proyectos tipo siembra y cosecha agua en la cuenca media alta. Muchos piden a los de arriba que cuiden el agua para Lima, a familias que no tienen servicios de agua y alcantarillado. Eso es una contradicción.

Eso tiene que ver con una nueva política que se está trabajando con la Autoridad Nacional del Agua para el manejo de las aguas subterráneas ya que el 18% del agua de Lima se provee del subsuelo, hay que recargar el acuífero.

Con estos cuatro pilares Sedapal será una institución más sostenible, mucho más eficiente y que dará respuestas a las necesidades de la población limeña.

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