Infraestructura para el desarrollo: Centralización, concentración y privatización

Por: Rudecindo Vega Carreazo.
Exministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento.

El 28 de julio del 2019, el gobierno propuso al país, a través del MEF (DS 237-2019-MEF), el Plan Nacional de Productividad y Competitividad y pocos meses después; siempre bajo la dirección del MEF (DS 238-2019 MEF), nos propone el Plan Nacional de Infraestructura para la Competitividad. El primero busca darle un norte de desarrollo integral al país y el segundo procura implementar la realización de 52 grandes proyectos de infraestructura con una inversión de cerca de 100 mil millones de soles, que en los próximos 10 años cierre el 30% de la brecha en el acceso básico a infraestructura que ascendería a 363,452 millones de soles.

Ambos planes representan un buen y mejor esfuerzo del Gobierno de darle contenido y dirección a su gestión, es un esfuerzo del MEF que hubiera sido conveniente sea de la PCM, y quizás por esos sesgos economicistas pierde mucho en su perspectiva multisectorial e intergubernamental y de una visión integral del desarrollo nacional.

En su propia introducción, el Plan “se cura en salud”, reconoce que esa brecha es “subestimada” porque no incluye la calidad del agua, la cantidad de horas de electricidad, infraestructura natural o el estado de las estructura de los colegios. No comprende el desarrollo de proyectos propios de cada uno de los ministerios y/o gobiernos regionales y locales. Es un buen instrumento aún incompleto, es un buen inicio que debería ser ejecutado en los siguientes años.

En el siguiente recuadro clasifica los 52 proyectos por regiones territoriales, en la práctica recoge el enfoque de las regiones naturales transversales (costa, sierra y selva) de Javier Pulgar Vidal. Además del alto grado de centralización como rasgo distintivo del país, no existe una homogeneidad en la identificación territorial de los proyectos ni en la determinación de la inversión. Sobre el mismo podemos resaltar lo siguiente:

i. Poco menos del 20% de los proyectos (10 en total) se encuentran en Lima Metropolitana y comprenden el 50% de la inversión total. El 80% de proyectos restantes que se encuentra en “el interior” del país alcanzan el otro 50% de inversión.
ii. Poco más del 40% de proyectos (21 en total) se encuentra en el norte del país y todos ellos alcanzan la suma de 14% de la inversión total.
iii. En el sur existen 13 proyectos (25% del total) y todos ellos alcanzan una inversión del 21% del presupuesto.
iv. Lo que sería la sierra y selva central comprende nueve proyectos y el 9% de la inversión total.

v. A la centralización territorial del Plan de Infraestructura debe añadirse el altísimo grado de concentración sectorial.

Los 52 proyectos solo abarcan cuatro ministerios de los 19 existentes. Pero sobre todo no da cuenta de la infraestructura en salud, educación, justicia, seguridad, infraestructura básica social, turismo. Es una visión limitada y sesgada de los grandes (y medianos) proyectos de infraestructura que necesita el desarrollo nacional. Además de ello podemos señalar lo siguiente:

i. El 60% de proyectos (31) tienen que ver con transportes y comunicaciones y representan más del 82% de la inversión.
ii. El 20% de los proyectos (11) están referidos a Energía con una inversión ascendente a poco más del 5% del total.
iii. Los proyectos referidos a saneamiento a nivel nacional priorizados en el Plan son el 12% (seis) con una inversión de poco más del 5% del total.
iv. Los grandes proyectos de infraestructura agrícola apenas son cuatro y representan poco más del 7% del total con una inversión de poco más del 5% del total.

 

 

Por otro lado, el Plan de Infraestructura presenta que poco más del 65% de la inversión total de los proyectos tendrá un financiamiento privado vía las APP (18 proyectos autofinanciados y 11 cofinanciados). 17 proyectos (32% del total) son de inversión pública lo cual representa el 30% de la inversión total.

Otro aspecto importante lo constituye los procesos de maduración en el tiempo para la ejecución de estos grande proyectos de infraestructura. De los 24 proyectos (46% del total) que se encontrarían en etapa de ejecución, más de la mitad (15) corresponden a inversión privada vía APP y solo cinco a inversión pública. En la etapa de estructuración financiera (siete proyectos) y transacción del contrato (15 proyectos) se encuentran 22. Y seis de todos ellos se encuentran en idea de proyecto (tres del total) y formulación inicial del mismo (tres del total). En rigor; la mayoría de proyectos serán cristalizados o verían su realización durante el próximo gobierno. Motivo por el cual es desear que tratándose de obras que están en el ámbito de las Políticas de Estado, los próximos gobiernos deberán velar por su continuidad.

En este sentido, corresponderá al próximo Gobierno mejorar y completar este Plan de Infraestructura, corresponde a este Gobierno, sentar las bases para que su ejecución no se trabe por la ineficiencia gubernamental de la que se ha dado demasiada muestra. A los peruanos en general nos corresponde apoyar, monitorear y exigir la realización de las obras con criterios de transparencia, eficiencia y equidad.