Plan Nacional de Lucha contra la Informalidad en el sector construcción

Por: Rudecindo Vega Carreazo.
Gerente general de CONAFOVICER

El Perú es informal. Histórica y mayoritariamente informal. Jorge Basadre a inicios del siglo pasado lo describió magistralmente a través de la distinción entre el Perú Real y el Perú Formal. Décadas después a inicios de los 80 José Matos Mar graficó la esencia informal del Perú como un “Desborde Popular y la crisis del Estado” poniendo particular énfasis en la ausencia de instituciones y del Estado en nuestro país. Y casi simultáneamente, unos años después, Hernando de Soto en “El otro sendero” describe la informalidad como consecuencia de la sobre presencia de dicho Estado en la vida nacional.

Hoy existe abundante bibliografía, investigaciones, estadísticas y, lamentablemente, solo amagos de política pública para atenderla. Más allá de iniciativas aisladas no existe una propuesta clara y directa de política estatal para enfrentarla.

La informalidad en el sector construcción es masiva y mayoritaria. Es un sector fuerte y clave para el crecimiento y desarrollo nacional, pero está cubierto del manto de la informalidad en las prácticas y procesos constructivos, a nivel empresarial y laboral. Algunos datos señalan que la informalidad actual en el sector ronda el 75% y otras señalan que bordea el 79%. Números más números menos, esta mayoritaria informalidad es el signo distintivo del sector.

El censo nacional estima que a nivel laboral existe una PEA en construcción civil de aproximadamente 1´100,000 trabajadores, sean estos dependientes o independientes, activos o inactivos, formales o informales. Por otro lado, el Registro Nacional de Trabajadores de Construcción Civil (RETCC) creado por DS 05-2013-TR informa de aproximadamente 500,000 mil trabajadores inscritos a nivel nacional en las mismas condiciones de dependientes o independientes, activos o inactivos, aun cuando podríamos decir que en este caso son trabajadores con expresa voluntad de formalización.

En este aspecto todos los actores del sector deberían poner el mayor énfasis en el fortalecimiento del RETCC como instrumento del proceso de formalización laboral en el sector construcción. Que los empresarios y los gremios sindicales procuren que sus trabajadores estén en el RETCC y que el Ministerio de Trabajo a través de SUNAFIL promueva que esta sea una norma imperativa en el sector. Este requisito de formalización seguramente será además un gran instrumento para combatir a la violencia en el sector construcción y las bandas delincuenciales que se presentan como pseudo sindicatos de construcción civil.

Pero también es necesario y válido, el real desarrollo y fortalecimiento del Registro Nacional de Obras de Construcción Civil (RENOCC) creado mediante DS 08-2013-TR puesto que en este registro deberían estar inscritas todas las empresas contratistas o subcontratistas con obras superiores a las 50 UIT. En otras palabras, es el instrumento de formalización de las actividades de construcción fundamental por el lado empresarial y que su estrecha vinculación con el RETCC lo constituyen en ejes claves para el combate a la violencia y delincuencia en el sector.

Lamentablemente poco o nada se conoce del RENOCC. A diferencia del RETCC cuya implementación por departamentos duró cerca de tres años, no sabemos la real existencia e implementación del RENOCC. El esfuerzo conjunto del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, la CAPECO y la FTCCP, juntamente con otros actores como SENCICO y CONAFOVICER deberían ser pieza fundamental en el fortalecimiento de estos dos registros.

Asimismo, no podemos ni debemos perder de vista que es el Estado el más grande realizador de obras de construcción a nivel nacional y, por tanto, el más grande empleador de trabajadores de construcción civil; razón por la cual debe ser el eje mayor del proceso de formalización en el sector construcción. Y en este aspecto, el Ministerio de Trabajo debe ser fortalecido para que a través de sus Registros pueda también contribuir al proceso de formalización del sector. El convertir en obligatorio los registros para las instituciones estatales ayudaría mucho a formalizar el sector. Ojalá el Estado dé el ejemplo cumpliendo sus propias normas para que con autoridad pueda exigir el cumplimiento de estas a los privados.

En el sector construcción, por otro lado, existen instituciones que recogen la esencia de la concertación tripartita a nivel operativo: SENCICO para la capacitación, certificación y normalización en construcción y el CONAFOVICER para la prestación de servicios a los trabajadores de construcción civil. En las dos instituciones, la primera pública y la segunda privada, hay representación ministerial por parte del Estado y representación dirigencial por parte de CAPECO y la FTCCP. Son pues instituciones claves para propiciar e implementar el proceso de formalización en el sector.

En este aspecto no puedo dejar de señalar, como el sector construcción viene desarrollando una buena práctica económica, política, social poco reconocida en el país. Desde hace 16 años continuos la CAPECO y la FTCCP vienen firmando anualmente convenios colectivos por rama de manera dialogada y pacífica. Es decir, de manera particular vienen desarrollando un proceso de concertación exitosa para ambos actores y exitosa para el país. En el 2018, ambas instituciones ahora sumando al CONAFOVICER han firmado en la última edición de la EXCON un convenio tripartito para promover la formalización en el sector. Hay pues iniciativas concretas que debería optimizarse.

Finalmente, queremos poner énfasis en que la formalización del país y del sector en este caso debe ser entendido como un proceso integral. Será largo el camino y amplio para recoger su integralidad. Pero es urgente y necesario empezar. Como alguna vez, lo sugerimos, sin suerte en ese momento, para enfrentar la informalidad hay que hacer lo mismo que se hizo con la pobreza en el país: Diseñar y aplicar un Plan Nacional de Lucha Contra la Informalidad. Hoy por todas las bondades del sector construcción el camino está firme para iniciar la implementación de un Plan Nacional de Lucha Contra la Informalidad en el Sector Construcción. Hoy tenemos que luchar contra ella, más adelante podrán ser políticas de promoción de la formalización. El sector construcción, concertando entre empresarios y trabajadores e involucrando al Estado, seguro podrá construir su mejor futuro.