Proyecto Nueva Rinconada

La revolución del agua. En tres distritos de la periferia sur de Lima se está ejecutando la obra de agua y saneamiento más grande de la historia del Perú. Nueva Rinconada, como se le ha nombrado, llevará sistemas de agua potable y alcantarillado a más de 416,000 ciudadanos. Entérese en este informe de los pormenores de este proyecto y cómo contribuirá al cierre de brechas.

A fines de agosto ocurrió un hecho significativo que apenas tuvo repercusión en los medios de comunicación: se inició la construcción del proyecto de agua y saneamiento más grande en la historia del Perú.

Nueva Rinconada, el nombre con que se le ha bautizado, es una obra de considerable magnitud que ya se está ejecutando en la zona sur de Lima, y que, según estimaciones del Ejecutivo, beneficiará a más de 416,000 ciudadanos de los distritos de San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y Villa El Salvador. 

La ceremonia de colocación de la primera piedra, realizada el pasado 21 de agosto, contó con la participación del presidente de la República, Pedro Castillo; del ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Geiner Alvarado, y del presidente del directorio del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal), Francisco Dumler, entre otros funcionarios. 

Desde un estrado preparado para la ocasión, el mandatario tomó el micrófono y anunció a los cientos de vecinos presentes que el Gobierno “no descansará” en su tarea de garantizar los servicios de agua, desagüe y tratamiento de aguas residuales en todo el país. 

Si bien esta obra es una herencia del anterior gobierno, el inicio de los trabajos se podría interpretar como una señal positiva de que la actual gestión ha entendido que las inversiones en infraestructura constituyen un motor esencial para la reactivación económica. 

MEGAPROYECTO BAJO LA LUPA
El nombre real del proyecto es tan largo como el tiempo que tomará su ejecución: “Ampliación y mejoramiento de los sistemas de agua potable y alcantarillado de los sectores 311, 313, 330, 310, 312, 314, 300, 307, 319, 324 y 301: Nueva Rinconada-Distritos de San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y Villa El Salvador-Etapa 1 Frente 2”. 

Según han informado Sedapal y el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), el monto de inversión es de S/ 1,169 millones y el plazo establecido para la realización de los trabajos es de 1440 días calendario, lo que equivale a casi cuatro años. 

El megaproyecto contempla la instalación de 8,757 nuevas conexiones domiciliarias de agua potable y 9,985 de alcantarillado; también incluye la rehabilitación de 35,017 conexiones domiciliarias de agua potable y 34,091 de alcantarillado. 

Conviene precisar que Nueva Rinconada es una iniciativa que data del gobierno de Martín Vizcarra. De hecho, en marzo de 2020, días antes de que se declarara la pandemia, se entregó la resolución de aprobación del expediente técnico del proyecto, y un mes más tarde se realizó la licitación de la obra a través de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops) con el fin de garantizar un proceso transparente que genere mayor confianza en la población. 

Por esos días, Francisco Dumler reconoció ante la prensa que se trataba del proyecto “más grande en redes de agua y alcantarillado que se haya licitado en la historia del Perú y en la historia de Sedapal”, y agregó que implica el incremento de casi 1,000 kilómetros de tuberías para Lima. 

Además, a fin de llevar agua potable a los asentamientos humanos ubicados en las partes altas de los cerros, Nueva Rinconada incluye también la construcción de 20 nuevos reservorios —con capacidades de 100 a 20,000 m3— y la mejora de otros 9 ya existentes; otros 324 kilómetros de redes secundarias también serán mejorados. 

CERRAR LA BRECHA
Para hacernos una idea de la situación actual, poco más de 1.7 millones de ciudadanos no tienen acceso a la red de agua potable en la Lima urbana según datos del “Diagnóstico de la situación de brechas de infraestructura o de acceso a servicios públicos del sector Vivienda, Construcción y Saneamiento”. Asimismo, en el ámbito de Lima rural, de acuerdo con el citado estudio, la población sin cobertura del servicio de agua potable es de poco más de 104,000 habitantes.  

Según ha reconocido el propio MVCS a través de su Dirección de Saneamiento, en nuestro país los servicios de agua potable y alcantarillado son brindados a la población sin atender condiciones adecuadas de equidad, calidad, oportunidad y continuidad. A ello se suma la ausencia de la infraestructura necesaria para la prestación óptima de estos servicios.

Si vemos las gráficas del Plan Nacional de Saneamiento 2017-2021, el cuadro que concierne a las metas proyectadas para el presente año muestra que en Lima se esperaba una cobertura del ciento por ciento en materia de servicios de agua potable en los ámbitos urbano y rural. La misma cobertura total se esperaba alcanzar en trabajos de alcantarillado. 

“El Gobierno del Perú ha asumido el compromiso de cerrar las brechas de cobertura urbana al año 2021 y rural al año 2030 y, de esa manera, cumplir con lo establecido en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6 de la ONU en lo que se refiere a la cobertura de saneamiento”, se lee en el documento.

No obstante, las sucesivas crisis políticas, la pandemia y la incertidumbre económica han impedido que esas metas de cobertura se concreten; y los más perjudicados son, desde luego, los ciudadanos que viven en condiciones precarias en las periferias de la ciudad y en las laderas de los cerros. Según ha dicho Francisco Dumler, la brecha actual de agua potable en Lima se sitúa en 7% 

Con la puesta en marcha de Nueva Rinconada, el Ejecutivo espera reducir en un punto porcentual esa brecha.