Trabajo conjunto para el progreso de la construcción

Desde 1985, todos los veinticinco de octubre se celebra en nuestro país el Día del Trabajador de Construcción Civil, en el que se rinde homenaje a quienes desempeñan la desafiante tarea de promover infraestructura, construir viviendas, desarrollar ciudades y permitir que las familias peruanas, incluso las más pobres, accedan a una mejor calidad de vida y a mayores oportunidades de progreso.

Como de costumbre, representantes de CAPECO y la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) pudimos celebrar juntos esta fecha tan simbólica, reafirmando nuestro compromiso de promover la capacitación de los trabajadores, la formalización del empleo, así como la competitividad y sostenibilidad de la industria de la construcción.

Ambas instituciones reiteramos también nuestro interés en llevar estos propósitos compartidos en aquellos espacios de interacción con el sector público, como el CONAFOVICER, el SENCICO, las Mesas de Trabajo y las Comisiones Consultivas, propiciando el diálogo transparente y buscando iniciativas consensuadas para el progreso de la actividad constructora y del país en general.

Y es que no podemos perder de vista que, en esta oportunidad, esta celebración ha coincidido con una coyuntura crítica para varios países latinoamericanos. En Bolivia, Chile, Ecuador y México se han agudizado conflictos políticos y sociales, motivados principalmente por un drama que afecta a nuestra región desde hace siglos: la desigualdad, la dificultad para llegar a acuerdos y superar diferencias, la inexistencia de un sentimiento nacional común, la debilidad institucional del Estado para impulsar el desarrollo sostenible y extender el bienestar a todos los ciudadanos.

Aunque en nuestro país estas diferencias no han propiciado esta vez enfrentamientos violentos y descontrol social, sería ingenuo pensar que estos son problemas ajenos. Para la sociedad peruana, llegar a acuerdos sobre los asuntos fundamentales para la convivencia democrática, siempre ha sido un reto difícil de lograr.

En eso, los peruanos no somos distintos a nuestros vecinos ni a ciudadanos de cualquier otro país de un mundo globalizado en el que se han extendido los conflictos sociales y profundizado la desconfianza en la eficacia de las instituciones que hasta hace poco eran incuestionables.

En lo que sí somos distintos los peruanos, es en que formamos parte de una nación diversa, rica y antigua, características singulares que nos deben invitar a ponernos de acuerdo. Como en buena parte de nuestras danzas tradicionales que representan la cultura tan maravillosa que tenemos, para alcanzar acuerdos duraderos debemos cortejar, mostrar lo bueno de cada uno y valorar los beneficios de trabajar en conjunto.

No hay ninguna actividad productiva en la que el trabajo en equipo sea tan indispensable como en la construcción. Las edificaciones y las infraestructuras se hacen una a una: ninguna obra es igual a otra. Y eso obliga a empresarios, profesionales y trabajadores a desarrollar una relación de colegas, de amigos, de familia. Este trabajo no solo ayuda a repartir la riqueza, a conocer a otros, a invitarnos a vivir en paz, también ayuda a que los peruanos sepamos cómo es el otro, cómo piensa, qué siente y qué necesita.

En este aniversario, nos sentimos orgullosos de ser parte de esta industria, de compartir con obreros y profesionales la tarea de construir un país mejor, diverso, en paz. Queremos agradecer a los dirigentes de la FTCCP y a sus bases que han tenido la suficiente apertura y espíritu democrático para consensuar propuestas con CAPECO destinadas a perfeccionar la gestión pública y a propiciar la sostenibilidad de la actividad constructora en el Perú.

Los desafíos son grandes, por lo que esta labor no se puede detener, tenemos que seguir trabajando juntos porque solo así́ podremos generar más riqueza y progreso. En esta ocasión en que se conmemora el trigésimo quinto aniversario del día de los trabajadores de construcción, a la par que felicitar a los cientos de miles de peruanos que se ganan la vida mejorándosela a los demás, les hacemos llegar nuestro deseo de que sean muchos años más de progreso, seguridad y bienestar para sus familias y las de todos los peruanos.

Humberto Martínez Díaz
Presidente